La gran circular de Agulles y els Frares

Circular de les Agulles, Roca Foradada, Castell de la Guàrdia (857 m) y Miranda del Príncep (993 m)

Roca Foradada y les Agulles desde el Castell de la Guàrdia

Roca Foradada y les Agulles desde el Castell de la Guàrdia

Andar por las profundidades de este sector es una aventura solo apta para senderistas avezados, a menos que se realice la llamada Volta a les Agulles i els Frares. Con este nombre se conoce un camino que rodea estas dos agrestes regiones y que evita las complicaciones que se suelen asociar a esta zona. Este buen camino nos permitirá conocer el corazón del sector occidental, disfrutando de magníficas perspectivas de les Agulles y dels Frares, tanto de sus agujas meridionales como de su imponente frontón septentrional, sin apenas dificultades técnicas. La vuelta se puede aderezar con una visita a la afamada Roca Foradada, uno de los grandes atractivos del macizo, y con el breve ascenso al Castell de la Guàrdia, una modesta cumbre que, al quedar fuera del macizo, ofrece una de las mejores perspectivas de su parte occidental. Y para el caminante que quiera añadir un poco más de picante a esta preciosa ruta, existe la posibilidad de ascender a una de las agujas más emblemáticas del sector, la Miranda del Príncep, mediante un ascenso bastante entretenido que aportará el inevitable punto de adrenalina montserratina para completar de forma magnífica el recorrido por el sector más inhóspito de Montserrat.

El legendario macizo de Montserrat, centro neurálgico de la cultura y misticismo catalán, está formado por dos sectores, separados por la profunda canal del Migdia. Mientras que el sector oriental, donde se encuentra la Miranda de Sant Jeroni, máxima altura del macizo, es pasto de las multitudes de turistas que se aventuran por los alrededores de la Abadía, el sector occidental es víctima (o premio, según se mire) de la soledad más absoluta. Esta zona de Montserrat es territorio de cabras y escaladores, que se afanan en escalar las centenares de agujas que surgen abruptamente del cerrado bosque montserratino, formando un intrincado laberinto por el cual resulta muy difícil transitar. Por las agrestes regiones de Agulles, els Frares Encantats o els Ecos no vamos a encontrar tursitas ni domingueros, pudiendo disfrutar del auténtico sabor de Montserrat.

El Bisbe y el Serrat del Centenar desde la Roca Foradada

El Bisbe y el Serrat del Centenar desde la Roca Foradada

FICHA TÉCNICA

Desnivel560 m

Longitud9,4 km

Altura mínima700 m

Altura máxima993 m

Dificultad técnicaFlanqueo algo expuesto por conglomerado en el acceso a la Miranda del Príncep. El ascenso a esta cumbre transcurre por una canal muy empinada.

Track en Wikiloc
Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Acceso

El punto de acceso es el parking de Can Maçana, que tiene bastantes plazas de aparcamiento, aunque, como siempre en Montserrat, mejor llegar pronto para evitar que se pueda llenar. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace a Google Maps.

Fotodescripción

Empezamos la jornada en el parking de Can Maçana, principal punto de entrada a la parte occidental de Montserrat. Como se puede observar rápidamente, la cantidad de gente es muchísimo menor respecto al otro lado del macizo. Durante toda la jornada apenas nos encontraremos con unas pocas personas.

Empezamos la jornada en el parking de Can Maçana, principal punto de entrada a la parte occidental de Montserrat. Como se puede observar rápidamente, la cantidad de gente es muchísimo menor respecto al otro lado del macizo. Durante toda la jornada apenas nos encontraremos con unas pocas personas.

Empezamos andando por la pista de tierra que sube hacia el este, cruzando una valla que impide el paso a vehículos motorizados.

Empezamos andando por la pista de tierra que sube hacia el este, cruzando una valla que impide el paso a vehículos motorizados.

No tardamos en encontrarnos con el desvío hacia la ermita de Sant Pau Vell. Como queremos ascender al Castell de la Guàrdia, la cumbre situada sobre la ermita, tomamos el ancho camino que, en apenas 5 minutos, nos lleva a...

No tardamos en encontrarnos con el desvío hacia la ermita de Sant Pau Vell. Como queremos ascender al Castell de la Guàrdia, la cumbre situada sobre la ermita, tomamos el ancho camino que, en apenas 5 minutos, nos lleva a...

...la ermita de Sant Pau Vell, la antigua ermita que hacía las veces de capilla del castillo situado en lo alto de la montaña que queda detrás.

...la ermita de Sant Pau Vell, la antigua ermita que hacía las veces de capilla del castillo situado en lo alto de la montaña que queda detrás.

El sendero hacia lo alto del Castell de la Guàrdia empieza justo detrás de la ermita.

El sendero hacia lo alto del Castell de la Guàrdia empieza justo detrás de la ermita.

Nos separan 40 metros de desnivel del mogote de conglomerado que conforma la cumbre. Primero tenemos que superar un tramo de arbustos bastante cerrado.

Nos separan 40 metros de desnivel del mogote de conglomerado que conforma la cumbre. Primero tenemos que superar un tramo de arbustos bastante cerrado.

Posteriormente, tenemos que superar algún tramo de trepada por el conglomerado, muy elemental. Además, aparecen unas marcas azules que nos guían por el mejor camino.

Posteriormente, tenemos que superar algún tramo de trepada por el conglomerado, muy elemental. Además, aparecen unas marcas azules que nos guían por el mejor camino.

Tras un corto flanqueo por la derecha y un último paso de trepada, llegamos a la ancha cumbre del Castell de la Guàrdia, aunque del castillo no queda casi nada. En la cima solo encontramos una curiosa estructura espiral y un pequeño hito.

Tras un corto flanqueo por la derecha y un último paso de trepada, llegamos a la ancha cumbre del Castell de la Guàrdia, aunque del castillo no queda casi nada. En la cima solo encontramos una curiosa estructura espiral y un pequeño hito.

El principal motivo por el que se asciende a esta cumbre es para disfrutar de esta maravillosa perspectiva de la muralla occidental de Montserrat, formada por las mil y una agujas de, perdón por la redundancia, les Agulles. Este sector termina en el punto donde se levanta el escarpe rocoso donde se encuentra la Roca Foradada, que visitaremos a la vuelta. A partir de ahí comienza el sector dels Frares Encantats; son las dos regiones de Montserrat que vamos a visitar en esta circular. Para adentrarnos en de la fortaleza montserratina utilizaremos el Pas de la Portella, situado justo a la izquierda de la aguja homónima, la segunda por la derecha.

El principal motivo por el que se asciende a esta cumbre es para disfrutar de esta maravillosa perspectiva de la muralla occidental de Montserrat, formada por las mil y una agujas de, perdón por la redundancia, les Agulles. Este sector termina en el punto donde se levanta el escarpe rocoso donde se encuentra la Roca Foradada, que visitaremos a la vuelta. A partir de ahí comienza el sector dels Frares Encantats; son las dos regiones de Montserrat que vamos a visitar en esta circular. Para adentrarnos en de la fortaleza montserratina utilizaremos el Pas de la Portella, situado justo a la izquierda de la aguja homónima, la segunda por la derecha.

Volvemos a la pista principal y empezamos a acercarnos a la muralla.

Volvemos a la pista principal y empezamos a acercarnos a la muralla.

Poco después nos plantamos en el ancho Coll de Guirló, importante cruce de caminos. De momento seguimos por el camino que continúa recto, pero solo brevemente...

Poco después nos plantamos en el ancho Coll de Guirló, importante cruce de caminos. De momento seguimos por el camino que continúa recto, pero solo brevemente...

...pues en apenas unos metros nos desviaremos hacia el sendero que se aparta del GR para dirigirse al refugio Vicenç Barbé, situado ya dentro del macizo.

...pues en apenas unos metros nos desviaremos hacia el sendero que se aparta del GR para dirigirse al refugio Vicenç Barbé, situado ya dentro del macizo.

El sendero, más estrecho, pero muy bien marcado, traza una diagonal ascendente en dirección a la aparentemente infranqueable muralla de les Agulles.

El sendero, más estrecho, pero muy bien marcado, traza una diagonal ascendente en dirección a la aparentemente infranqueable muralla de les Agulles.

Cuando llegamos a la base de la oronda torre de la Roca de la Portella parece que el paso se cierra definitivamente...

Cuando llegamos a la base de la oronda torre de la Roca de la Portella parece que el paso se cierra definitivamente...

...pero el sendero encuentra uno de los escasos pasos que permiten acceder al corazón de Montserrat: una estrecha canal bastante escondida que nos permitirá franquear la muralla y entrar en el interior del macizo.

...pero el sendero encuentra uno de los escasos pasos que permiten acceder al corazón de Montserrat: una estrecha canal bastante escondida que nos permitirá franquear la muralla y entrar en el interior del macizo.

La canal no es muy empinada, pero está muy rota, tanto por las torrenteras como por el paso de innumerables caminantes, pues este es la principal (por no decir única) vía de entrada a esta parte de Montserrat.

La canal no es muy empinada, pero está muy rota, tanto por las torrenteras como por el paso de innumerables caminantes, pues este es la principal (por no decir única) vía de entrada a esta parte de Montserrat.

Al llegar al otro lado, la monolítica muralla de les Agulles desaparece y nos encontramos con que, dentro del macizo, aparecen muchos pilares más de los que se veían desde fuera. Estamos en el sector con mayor densidad de agujas de todo el macizo, de ahí el nombre. Entre las que se ven destaca la magnífica Bola de la Partió, con su esférica cumbre sostenida apenas por una estrecha franja de roca.

Al llegar al otro lado, la monolítica muralla de les Agulles desaparece y nos encontramos con que, dentro del macizo, aparecen muchos pilares más de los que se veían desde fuera. Estamos en el sector con mayor densidad de agujas de todo el macizo, de ahí el nombre. Entre las que se ven destaca la magnífica Bola de la Partió, con su esférica cumbre sostenida apenas por una estrecha franja de roca.

Desde el Pas de la Portella, descendemos unos metros siguiendo el PR y, poco después, llegamos a...

Desde el Pas de la Portella, descendemos unos metros siguiendo el PR y, poco después, llegamos a...

...el Refugi Vicenç Barbé o d'Agulles, único refugio de Montserrat y lugar de descanso para los miles de escaladores que cada año intentan conquistar alguna de las airosas agujas de Montserrat. Entre ellos se encontraba el legendario escalador que da nombre al refugio, que murió precisamente al intentar coronar una de estas columnas de conglomerado.

...el Refugi Vicenç Barbé o d'Agulles, único refugio de Montserrat y lugar de descanso para los miles de escaladores que cada año intentan conquistar alguna de las airosas agujas de Montserrat. Entre ellos se encontraba el legendario escalador que da nombre al refugio, que murió precisamente al intentar coronar una de estas columnas de conglomerado.

Desde el refugio se tiene una privilegiada vista del laberinto de Agulles, desde la masiva Miranda de les Boïgues hasta la más alta Boteruda del Gra.

Desde el refugio se tiene una privilegiada vista del laberinto de Agulles, desde la masiva Miranda de les Boïgues hasta la más alta Boteruda del Gra.

Más a la izquierda, siempre aislada, la Roca Gran de la Portella, por cuya derecha hemos accedido al núcleo de les Agulles.

Más a la izquierda, siempre aislada, la Roca Gran de la Portella, por cuya derecha hemos accedido al núcleo de les Agulles.

Tras un rato de contemplación, seguimos nuestro camino, tomando el sendero que sale de la parte trasera del refugio y que discurre bajo el abrigo rocoso de la Roca de la Partió.

Tras un rato de contemplación, seguimos nuestro camino, tomando el sendero que sale de la parte trasera del refugio y que discurre bajo el abrigo rocoso de la Roca de la Partió.

No tardamos en encontrar una bifurcación señalando la dirección hacia dos de los collados más importantes de Montserrat: el Coll d'Agulles, por el que se va siguiendo el camino de la la izquierda, separa les Agulles de los Frares Encantats, mientras que el Coll de Port (o Porc, según la fuente), cierra el sector de los Frares Encantats por el este. El segundo es nuestro objetivo, pues por él pasaremos a la cara norte de la montaña.

No tardamos en encontrar una bifurcación señalando la dirección hacia dos de los collados más importantes de Montserrat: el Coll d'Agulles, por el que se va siguiendo el camino de la la izquierda, separa les Agulles de los Frares Encantats, mientras que el Coll de Port (o Porc, según la fuente), cierra el sector de los Frares Encantats por el este. El segundo es nuestro objetivo, pues por él pasaremos a la cara norte de la montaña.

Tras ascender hasta un colladito, se abre el panorama hacia el este, pudiendo ver al fin el tercer y último de los sectores occidentales de Montserrat: la región dels Ecos, la más elevada de las tres. Con una visibilidad no demasiado buena por la perspectiva, también tenemos una primera imagen de la Miranda del Príncep, el gran domo rocoso situado en el centro de la fotografía.

Tras ascender hasta un colladito, se abre el panorama hacia el este, pudiendo ver al fin el tercer y último de los sectores occidentales de Montserrat: la región dels Ecos, la más elevada de las tres. Con una visibilidad no demasiado buena por la perspectiva, también tenemos una primera imagen de la Miranda del Príncep, el gran domo rocoso situado en el centro de la fotografía.

Estamos pasando ahora por debajo dels Frares Encantats, que contiene seguramente la mayoría de las agujas más airosas del macizo como el legendario Lloro, cuyo pico empezamos a intuir.

Estamos pasando ahora por debajo dels Frares Encantats, que contiene seguramente la mayoría de las agujas más airosas del macizo como el legendario Lloro, cuyo pico empezamos a intuir.

A medida que avanzamos, la Miranda del Príncep gana presencia al desaparecer los Ecos de nuestro campo de visión. Para llegar a esta cumbre debemos dirigirnos al Pas del Príncep, el collado que se ve más a la izquierda. Desde allí flanquearemos las tres agujas del Bitllot por el otro lado para alcanzar el collado intermedio, desde el cual ascenderemos directamente a la Miranda.

A medida que avanzamos, la Miranda del Príncep gana presencia al desaparecer los Ecos de nuestro campo de visión. Para llegar a esta cumbre debemos dirigirnos al Pas del Príncep, el collado que se ve más a la izquierda. Desde allí flanquearemos las tres agujas del Bitllot por el otro lado para alcanzar el collado intermedio, desde el cual ascenderemos directamente a la Miranda.

Tras descender al Torrent del Lloro, el sendero asciende por su otra vertiente, con la mole de la Miranda omnipresente.

Tras descender al Torrent del Lloro, el sendero asciende por su otra vertiente, con la mole de la Miranda omnipresente.

El sendero se pierde al cruzar placas de conglomerado, pero en este tramo las marcas del PR sirven como guía.

El sendero se pierde al cruzar placas de conglomerado, pero en este tramo las marcas del PR sirven como guía.

Llegamos así al Pas del Príncep. Siguiendo adelante llegaríamos al Coll de Port, pero, como antes queremos visitar la Miranda, tomamos el senderillo que se abre a mano derecha, marcado con un pequeño hito.

Llegamos así al Pas del Príncep. Siguiendo adelante llegaríamos al Coll de Port, pero, como antes queremos visitar la Miranda, tomamos el senderillo que se abre a mano derecha, marcado con un pequeño hito.

Tras descender unos metros por una empinada ladera terrosa, el sendero avanza paralelo a la pared de la Agulla Inferior del Pas de Príncep, de momento sin dificultad.

Tras descender unos metros por una empinada ladera terrosa, el sendero avanza paralelo a la pared de la Agulla Inferior del Pas de Príncep, de momento sin dificultad.

Pero pronto llegamos al primero de los pasos de flanqueo que dificultan el acceso a la Miranda. Se trata de tres pasos en los que la pendiente por la que tenemos que andar se ve invadida por una panza de conglomerado que impide avanzar directamente. Para superarlos debemos agarrarnos a la panza y avanzar lateralmente, asegurando cada paso. Es un tramo sin mucha dificultad, pero expuesto.

Pero pronto llegamos al primero de los pasos de flanqueo que dificultan el acceso a la Miranda. Se trata de tres pasos en los que la pendiente por la que tenemos que andar se ve invadida por una panza de conglomerado que impide avanzar directamente. Para superarlos debemos agarrarnos a la panza y avanzar lateralmente, asegurando cada paso. Es un tramo sin mucha dificultad, pero expuesto.

Estos pasos no serían reseñables de no ser porque la pendiente por la que caminamos se convierte en pared apenas unos metros más abajo, por lo que un resbalón está prohibido. En caso de terreno mojado o helado, desaconsejaría totalmente el ascenso a la Miranda.

Estos pasos no serían reseñables de no ser porque la pendiente por la que caminamos se convierte en pared apenas unos metros más abajo, por lo que un resbalón está prohibido. En caso de terreno mojado o helado, desaconsejaría totalmente el ascenso a la Miranda.

Si el suelo está seco, como es nuestro caso, los flanqueos no tienen mayor misterio: basta con agarrarse bien a la roca con las manos y avanzar con cuidado. Afortunadamente, los tramos en los que la barriga de conglomerado sobresale más son también los menos expuestos, aunque los flanqueos pueden impresionar a los menos avezados.

Si el suelo está seco, como es nuestro caso, los flanqueos no tienen mayor misterio: basta con agarrarse bien a la roca con las manos y avanzar con cuidado. Afortunadamente, los tramos en los que la barriga de conglomerado sobresale más son también los menos expuestos, aunque los flanqueos pueden impresionar a los menos avezados.

Un último flanqueo y nos plantamos en el collado previo a la Miranda del Príncep.

Un último flanqueo y nos plantamos en el collado previo a la Miranda del Príncep.

Cumbre que tiene una forma curiosa, con dos bulbos rocosos separados por una empinada canal. Precisamente por esta canal conquistaremos el pico.

Cumbre que tiene una forma curiosa, con dos bulbos rocosos separados por una empinada canal. Precisamente por esta canal conquistaremos el pico.

La canal es la típica que se puede encontrar en Montserrat: extremadamente empinada y descompuesta, pero con árboles que permiten ascender con mayor facilidad.

La canal es la típica que se puede encontrar en Montserrat: extremadamente empinada y descompuesta, pero con árboles que permiten ascender con mayor facilidad.

Tras 30 metros de trepada llegamos a la ancha cumbre de la Miranda del Príncep, un 100 cims de la FEEC y una de las cumbres más conocidas del sector occidental de Montserrat.

Tras 30 metros de trepada llegamos a la ancha cumbre de la Miranda del Príncep, un 100 cims de la FEEC y una de las cumbres más conocidas del sector occidental de Montserrat.

Esta cumbre, al estar separada del laberinto de agujas, es un mirador magnífico de los tres sectores occidentales de Montserrat. Empezamos la panorámica por el más alto de los tres, els Ecos, con la Miranda dels Ecos en su parte central, separando el Montgròs, a la derecha, y las agujas dels Aurons, a la izquierda. Els Ecos nos impiden ver el resto de Montserrat, escondido detrás de esta muralla.

Esta cumbre, al estar separada del laberinto de agujas, es un mirador magnífico de los tres sectores occidentales de Montserrat. Empezamos la panorámica por el más alto de los tres, els Ecos, con la Miranda dels Ecos en su parte central, separando el Montgròs, a la derecha, y las agujas dels Aurons, a la izquierda. Els Ecos nos impiden ver el resto de Montserrat, escondido detrás de esta muralla.

Hacia el norte y muy cercanos tenemos los espectaculares Frares Encantats, en mi opinión, la región más bella de Montserrat. La tremenda aguja de la derecha es la Roca Gran del Pas del Príncep, bajo la cual pasa el sendero al Coll de Port. En posición central, aparece la mayor altura de los Frares, el Frare Gros.  Y, finamente, a la izquierda aparece la tríada más famosa de la región: la Monja, el Bisbe, semi-escondido y ocultando su terrorífica cara norte, y, finalmente, el inconfundible Lloro, con su pico siempre avizor.

Hacia el norte y muy cercanos tenemos los espectaculares Frares Encantats, en mi opinión, la región más bella de Montserrat. La tremenda aguja de la derecha es la Roca Gran del Pas del Príncep, bajo la cual pasa el sendero al Coll de Port. En posición central, aparece la mayor altura de los Frares, el Frare Gros. Y, finamente, a la izquierda aparece la tríada más famosa de la región: la Monja, el Bisbe, semi-escondido y ocultando su terrorífica cara norte, y, finalmente, el inconfundible Lloro, con su pico siempre avizor.

Al oeste se extiende la caótica región de Agulles con sus mil formas.

Al oeste se extiende la caótica región de Agulles con sus mil formas.

Y, al sur, el terreno se desploma sobre el Bruc y la llanura del Penedès.

Y, al sur, el terreno se desploma sobre el Bruc y la llanura del Penedès.

Descendemos con mucho cuidado la canal, con el Bitllot justo enfrente, ocultando detrás el Pas del Príncep.

Descendemos con mucho cuidado la canal, con el Bitllot justo enfrente, ocultando detrás el Pas del Príncep.

Y, con aún más cuidado, desandamos los flanqueos. Aunque en la foto la perspectiva engañe y el vacío no esté tan cerca, no se debe menospreciar el paso porque nos puede dar un buen susto.

Y, con aún más cuidado, desandamos los flanqueos. Aunque en la foto la perspectiva engañe y el vacío no esté tan cerca, no se debe menospreciar el paso porque nos puede dar un buen susto.

El día de diciembre es corto y las sombras van ganando terreno, cubriendo ya el Coll de Port, hacia donde debemos dirigirnos.

El día de diciembre es corto y las sombras van ganando terreno, cubriendo ya el Coll de Port, hacia donde debemos dirigirnos.

Desde el Pas del Príncep al Coll de Port hay un paseo, y llegamos con comodidad a este importante paso, donde saltaremos a la sombría cara norte de la montaña.

Desde el Pas del Príncep al Coll de Port hay un paseo, y llegamos con comodidad a este importante paso, donde saltaremos a la sombría cara norte de la montaña.

Desde el Coll de Port tomamos el sendero hacia Can Maçana, pasando a estar bajo la inquietente presencia de los Frares. Al primero, el Frare Cirili, ya lo distinguimos entre el oscuro follaje.

Desde el Coll de Port tomamos el sendero hacia Can Maçana, pasando a estar bajo la inquietente presencia de los Frares. Al primero, el Frare Cirili, ya lo distinguimos entre el oscuro follaje.

Empieza quizás ahora la parte más espectacular de la circular, puesto que el sendero pasa justo por debajo del imponente frontón septentrional de los Frares, para muchos, la gran pared de Montserrat pues, aunque las hay de más altas, pocas resultan tan impresionantes.

Empieza quizás ahora la parte más espectacular de la circular, puesto que el sendero pasa justo por debajo del imponente frontón septentrional de los Frares, para muchos, la gran pared de Montserrat pues, aunque las hay de más altas, pocas resultan tan impresionantes.

Las paredes de los Frares son tan verticales que incluso desploman, dando la sensación de que esta muralla de más de 200 metros se nos viene encima.

Las paredes de los Frares son tan verticales que incluso desploman, dando la sensación de que esta muralla de más de 200 metros se nos viene encima.

Al saltar a la cara norte tenemos el panorama septentrional despejado, destacando el otro gran macizo de la Catalunya Central, Sant Llorenç del Munt, con sus dos principales cumbres <a href="https://triptomontes.com/la-mola-y-montcau-desde-el-coll-destenalles/">el Montcau y la Mola</a>, bien visibles. Más lejos aparecen los dos grandes núcleos del Montseny, el <a href="https://triptomontes.com/matagalls-desde-coll-formic-y-retorno-por-sant-segimon/">Matagalls </a>y el <a href="https://triptomontes.com/les-agudes-y-turo-de-lhome-desde-arbucies/">Turó de l'Home</a>.

Al saltar a la cara norte tenemos el panorama septentrional despejado, destacando el otro gran macizo de la Catalunya Central, Sant Llorenç del Munt, con sus dos principales cumbres el Montcau y la Mola, bien visibles. Más lejos aparecen los dos grandes núcleos del Montseny, el Matagalls y el Turó de l'Home.

El Sol está en la posición perfecta para proyectar claramente la singular sombra de Montserrat a nuestros pies, pudiendo incluso distinguir algunas agujas, como la torcida silueta del Lloro.

El Sol está en la posición perfecta para proyectar claramente la singular sombra de Montserrat a nuestros pies, pudiendo incluso distinguir algunas agujas, como la torcida silueta del Lloro.

Al apartarnos un poco de la pared aparece el sector oriental de Montserrat, representado por su cumbre más alta, <a href="https://triptomontes.com/miranda-de-santa-magdalena-lalbarda-castellana-sant-jeroni/">Sant Jeroni</a>, que también tiene una señora cara norte.

Al apartarnos un poco de la pared aparece el sector oriental de Montserrat, representado por su cumbre más alta, Sant Jeroni, que también tiene una señora cara norte.

Tras llanear un rato, empezamos un descenso más acusado a partir de este indicador, que nos ofrece la oportunidad, si quisiéramos, de volver a saltar a la cara sur por el Portell Estret. Nosotros seguimos bajando hacia Can Maçana.

Tras llanear un rato, empezamos un descenso más acusado a partir de este indicador, que nos ofrece la oportunidad, si quisiéramos, de volver a saltar a la cara sur por el Portell Estret. Nosotros seguimos bajando hacia Can Maçana.

Nos situamos ahora bajo la lisa pared del Serrat del Centenar.

Nos situamos ahora bajo la lisa pared del Serrat del Centenar.

Descendemos con fuerza por el camino, atravesando un frondoso bosque de encinas hasta llegar...

Descendemos con fuerza por el camino, atravesando un frondoso bosque de encinas hasta llegar...

...a un bonito balcón desde el cual se ve media Catalunya: desde las dos moles del Montsec, a la izquierda, hasta el Port del Comte a la derecha, dejando todo el centro libre para el Pirineo, con poca nieve para las fechas.

...a un bonito balcón desde el cual se ve media Catalunya: desde las dos moles del Montsec, a la izquierda, hasta el Port del Comte a la derecha, dejando todo el centro libre para el Pirineo, con poca nieve para las fechas.

Tras un último tramo de descenso nos unimos al buen sendero que va de Can Maçana hasta la Abadía de Montserrat, camino que recorre por el norte todo el macizo.

Tras un último tramo de descenso nos unimos al buen sendero que va de Can Maçana hasta la Abadía de Montserrat, camino que recorre por el norte todo el macizo.

Pero aún nos queda la guinda del pastel para la jornada de hoy, puesto que visitaremos la Roca Foradada, cuyo gran ojo constituye una de las grandes atracciones de Montserrat. Aunque parezca que esté colgada de la pared, se puede acceder a la ventana por su parte trasera.

Pero aún nos queda la guinda del pastel para la jornada de hoy, puesto que visitaremos la Roca Foradada, cuyo gran ojo constituye una de las grandes atracciones de Montserrat. Aunque parezca que esté colgada de la pared, se puede acceder a la ventana por su parte trasera.

El sendero pasa justo por debajo y la rodea por la derecha, entrando de nuevo bajo la jurisdicción de les Agulles, que vuelven a aparecer.

El sendero pasa justo por debajo y la rodea por la derecha, entrando de nuevo bajo la jurisdicción de les Agulles, que vuelven a aparecer.

No podemos olvidarnos de mirar atrás para ver la aguja que cierra la arista de la Roca Foradada: la curiosa Cadireta.

No podemos olvidarnos de mirar atrás para ver la aguja que cierra la arista de la Roca Foradada: la curiosa Cadireta.

Un gran hito señala el inicio de un terroso camino que sube al principio por una incómoda ladera.

Un gran hito señala el inicio de un terroso camino que sube al principio por una incómoda ladera.

A mitad del ascenso empiezan a aparecer cortos resaltes que superamos con ayuda de cuerdas.

A mitad del ascenso empiezan a aparecer cortos resaltes que superamos con ayuda de cuerdas.

En poco tiempo llegamos al excepcional agujero de la Roca Foradada.

En poco tiempo llegamos al excepcional agujero de la Roca Foradada.

El tamaño de la ventana es mucho mayor del que parece desde lejos y tiene una forma perfectamente triangular.

El tamaño de la ventana es mucho mayor del que parece desde lejos y tiene una forma perfectamente triangular.

La Roca Foradada es, además, un soberbio mirador de la impresionante pared de los Frares, con el Bisbe mostrando sus mejores galas mientras el sol invernal ilumina su cabeza con sus últimos rayos.

La Roca Foradada es, además, un soberbio mirador de la impresionante pared de los Frares, con el Bisbe mostrando sus mejores galas mientras el sol invernal ilumina su cabeza con sus últimos rayos.

Al otro lado del ojal, el modesto Castell de la Guàrdia esconde detrás de su cónica cima el collado de Can Maçana, final de nuestra jornada de hoy.

Al otro lado del ojal, el modesto Castell de la Guàrdia esconde detrás de su cónica cima el collado de Can Maçana, final de nuestra jornada de hoy.

Tras bajar de nuevo al camino, en unos minutos llegamos al Coll de Guirló para cerrar la circular, finalizando nuestra ruta en Can Maçana poco después. Sin embargo, no nos resistimos a girar la cabeza para disfrutar por última vez de este panorama tan mágico y único que nos ofrece Montserrat, una montaña de altura modesta, pero de belleza incomparable.

Tras bajar de nuevo al camino, en unos minutos llegamos al Coll de Guirló para cerrar la circular, finalizando nuestra ruta en Can Maçana poco después. Sin embargo, no nos resistimos a girar la cabeza para disfrutar por última vez de este panorama tan mágico y único que nos ofrece Montserrat, una montaña de altura modesta, pero de belleza incomparable.