Probando el invierno del circo de Anéou

Pico de Canal Roya (2.348 m) por Anéou

El Pico de Canal Roya desde el circo de Anéou

El valle de Ossau, el más oriental de los tres grandes valles del Bearn, finaliza en el afamado Puerto del Portalet después de rodear la terrible silueta negra del Midi d’Ossau. En su cabecera, el valle forma un magnífico y apacible circo donde predominan los pastos y las suaves cúpulas, docilidad solo truncada por la presencia de algunas formidables agujas que emergen aquí y allá, como si quisieran competir, sin demasiado éxito, con el coloso del Pirineo Occidental. El circo de Anéou es un paraíso verde para los rebaños que pastan plácidamente en las extensísimas praderas situadas a los pies de la sombría mole volcánica del Midi. En invierno, sin embargo, este mismo escenario se transforma en un magnífico anfiteatro blanco, una auténtica delicia para los esquiadores y montañeros que buscan coronar los domos que lo delimitan y disfrutar de las fabulosas panorámicas que se contemplan desde este privilegiado rincón del Pirineo. Entre esas cumbres destaca el Pico de Canal Roya, situada justo en el vértice superior del valle homónimo, ya en la vertiente española. Esta montaña podría considerarse como la cima más frecuentada de cuantas rodean al Midi, ya que es también la más accesible, al ser la culminación de un amplio y suave lomo situado en el extremo inferior izquierdo del circo. Por ello, constituye una excelente cima de iniciación a la montaña invernal, con el extraordinario premio de tener en primer plano una de las montañas más singulares y emblemáticas de toda la cordillera, como podremos comprobar en el ascenso con raquetas que se detalla en esta reseña.

FICHA TÉCNICA

Desnivel660 m

Longitud10,4 km

Altura mínima1.710 m

Altura máxima2.348 m

Dificultad técnicaBaja. Recorrido en condiciones invernales, con abundante nieve desde el inicio de la ruta. En estas condiciones, se debe tener en cuenta el peligro de aludes y llevar y saber utilizar el material adecuado en función del estado de la nieve.

Track en Wikiloc

Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Acceso

Pasado el Puerto del Portalet viniendo desde España, encontraremos un parking en el que pueden aparcar gran cantidad de coches pero que se suele llenar bastante en invierno y en verano. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace a Google Maps.

Fotodescripción

Salimos a andar del parking de Anéou en una mañana nubosa que no augura una jornada demasiado prometedora. La cabecera del valle de Ossau está pletórica de nieve, lo que nos permite salir del mismo parking con las raquetas puestas rumbo al boquete que se abre a la derecha del pilar rocoso de la Pène de la Glère, que marca la dirección como si fuera un faro. Al menos cuando no desaparece bajo las densas nubes que cubren todo el valle.

Después de descender hasta la ribera del río, lo cruzamos por un puente y nos aproximamos al centro pastoral de Anéou. Pasamos junto a sus casas y avanzamos...

...por el fondo del valle, utilizando anchos tubos que parecen conducir a la más absoluta nada. Suerte que no vamos solos y hay buena traza, porque de otro modo no sería fácil orientarse en estas condiciones.

El ascenso por el valle es bastante gradual, alternando tramos llanos con repechos por los que ganamos altura mediante zigzags. De forma general, subimos unos metros por la derecha del fondo del barranco, aunque sin acercarnos mucho a unas palas rocosas por las que han caído algunas purgas, lo que nos recuerda que siempre debemos estar con un ojo puesto en el estado del terreno.

Mientras andamos, notamos como la nieve va cogiendo brillo poco a poco hasta que, de repente, las nubes se retiran y nos dejan ver un retazo de cielo azul por encima de la altiva Pène de la Glère. Buena señal.

Atrás dejamos el valle de Ossau, cuyas adustas cumbres permanecen invisibles bajo la capa de nubes, dejándonos apenas ver sus agrestes partes inferiroes.

Con algo más de visibilidad, circunstancia que nos soluciona sobremanera el tema de la orientación, ya distinguimos el fondo del circo de Anéou, junto a la gran pared del Pic de la Gradillère.

También aparece por primera vez nuestro objetivo del día: el Pico de Canal Roya, que se muestra como un pastel de nata perfectamente batida. Ya hay bastante gente en su cima; no en vano es la cumbre más ascendida de todo el circo por su sencillez.

Las nubes, para nuestra alegría, van en clara retirada, lo que significa que, si miramos atrás, empieza a aparecer la doble cabeza del monstruo...

Y es que, detrás del piramidal Peyreget, la silueta bífida del Midi d'Ossau, con sus dos puntas de origen volcánico mostrando su verticalidad pura, atraen inevitablemente todas las miradas.

Después de superar por la derecha la Pène de la Glère, giramos a la izquierda para dirigirnos al límite meridional del circo, donde empezamos a ascender con algo más de decisión.

La Pène de la Glère, a nuestra izquierda, ofrece ahora una imagen casi divina; ahora sí que parece un auténtico faro

Tras llegar a los pies de la Peña Blanca, la cima más alta de este sector del circo y que ofrece un aspecto antártico, giramos a la derecha para...

...encarar definitivamente el ascenso al Pico de Canal Roya. El itinerario es claro: al llegar a la base de la cima ascendemos un centenar de metros por su cara oriental para después trazar una diagonal a la derecha y ganar el Col de Houer. A partir de allí, solo quedará subir los últimos cien metros por la arista septentrional, recortada contra el cielo azul, hasta alcanzar la cumbre.

Después de un tramo llano, nos plantamos en la base de la cara oriental del Pico de Canal Roya. Por delante tenemos la pendiente más dura de la jornada, que vamos remontando con paciencia.

A medida que ganamos altura, cambia la perspectiva sobre la Peña Blanca y su cima occidental. Si me dijeran que estamos en Groenlandia, me lo creería sin dudar.

Después de ascender unos 100 metros de desnivel, las trazas giran a la derecha y dejar esta vertiente del Pico de Canal Roya libre para los esquiadores, algunos de los cuales se atreven a pasar bajo una grieta de aspecto amenazador.

Nosotros seguimos el camino más habitual, que sin apenas ganar altura se dirige al Col de Houer en una cómoda media ladera.

Poco a poco, la negra mole del Midi se va mostrando al completo, con el Petit Pic completamente separado del Jean Pierre por la profunda brecha de la Fourche.

Cuando llegamos al Col de Houer, el Pico de Canal Roya se presenta al final de un ancho lomo, empinado pero sin obstáculos, aunque con la nieve algo helada.

Subimos por el centro de la pala, evitando las cornisas que caen por su izquierda, para ascender los 100 metros de desnivel que nos restan hasta alcanzar la cima del Pico de Canal Roya.

Al llegar arriba, a nuestros pies se descubre la Canal Roya, el valle que recorre la vertiente meridional de esta montaña, ya en territorio español. Del macizo del Aspe, que debería dominar el horizonte, apenas vemos una pequeña ventana que desaparece enseguida engullida por las nubes.

La cima que corona la Canal Roya, el formidable pitón volcánico del Anayet (única montaña de origen volcánico junto con el Midi de toda la cordillera pirenaica), permanece lamentablemente invisible a nuestros ojos, aunque podemos distinguir alguna de las cimas que lo rodean, como la Punta de las Negras.

Hacia el oeste, el cordal fronterizo prosigue hacia la estación de esquí de Astún, de la que alcanzamos a divisar alguno de sus telesillas. Al fondo llegamos a distinguir el importante paso de Somport, que comunica el valle francés de Aspe con el del río Aragón.

El macizo de Astún se extiende hacia el norte a través del cordal de Ayous y sus rocosas montañas, rumbo al hoy oculto Pic de Sesques, otro de los gigantes del Pirineo Occidental.

La inesperada ventana de buen tiempo que hemos aprovechado esta mañana va terminándose y cediendo terreno a las nubes, que van en aumento y ya envuelven la vertical figura del Midi. Así pues, iniciamos el regreso, que realizaremos por el mismo camino.

Tras descender hasta el Col d'Houer, descendemos con cuidado por la empinada cara oriental de nuestra cima y, utilizando la vertical Pène de la Glère como referencia, vamos perdiendo altura por el valle.

A mitad de la bajada, cuando nos acercamos al tramo donde el valle se torna angosto, una intensa nevada empieza a caer lo que hace desplomar la temperatura.

Afortunadamente, ya estamos bastante cerca de la carretera por lo que, tras pasar junto al centro pastoral de Anéou, afrontamos la corta subida que nos devuelve al punto de inicio.

Ya desde el coche nos despedimos del magnífico Circo de Anéou, cuyas modestas pero peculiares cimas vuelven a aparecer bajo el débil sol invernal.

No es el caso del Pico de Canal Roya, cuya cúpula deberíamos distinguir a la derecha de la Pène de la Glère, pero que está sumida bajo un palio de nubes. Aun así, podemos darnos por satisfechos, porque hemos disfrutado plenamente de su ascenso en esta magnífica jornada invernal.