El Altar de la Vall Fosca
Tuc de la Cometa (2.446 m) y Tossal de Serradell (2.494 m) desde la estación de Llessui
La Serra d'Altars desplomándose sobre la Vall Fosca vista desde Filià
En esta larga cresta convergen dos paisajes muy distintos. Hacia el este dominan los extensos pastos de la apacible Vall de Àssua, que descienden suavemente hasta la misma Noguera Pallaresa. En cambio, la vertiente occidental presenta un carácter mucho más abrupto, defendida por escarpados muros rocosos y herbosos que se desploman casi 1500 metros sobre la Torre de Cabdella en apenas dos kilómetros de distancia horizontal. Nuestro ascenso a las cumbres de Altars se realizará desde la abandonada estación de esquí en un cómodo paseo matinal por los prados de su cara este, que nos permitirá disfrutar de las dilatadas panorámicas que ofrece una de las mejores atalayas de la Vall Fosca y del Pallars Jussà y Sobirà.
La Vall Fosca constituye la principal puerta de entrada meridional al extenso macizo de Aigüestortes. Su nombre hace referencia a lo angosto del valle, donde la oscuridad se prolonga más horas de lo habitual debido a las grandes montañas que lo flanquean, cuyas cumbres se elevan más de mil metros por encima del río Flamisell. La principal responsable de que amanezca más tarde en la mayoría de pueblos de la Vall Fosca es la Serra d’Altars. Esta sierra forma un macizo prácticamente independiente, separado del resto de las montañas del valle por el profundo Coll del Triador, circunstancia que le confiere una notable prominencia. Su cresta somital, formada por amplias praderas, constituye una extraordinaria atalaya gracias a su posición estratégica, ofreciendo unas vistas privilegiadas sobre las grandes cumbres de la Vall Fosca y, en especial, sobre el legendario Montsent de Pallars, centinela del valle.
La Serra d'Altars asomando detrás del Piflorit, desde el Pui de Cassibrós
Desnivel700 m
Longitud9 km
Altura mínima1.960 m
Altura máxima2.494 m
Dificultad técnicaNula. Ascenso sin camino al Tuc de la Cometa por prados algo empinados.
Track en Wikiloc
Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix
Empezamos la ruta en la base principal de la estación de esquí de Llessui, que en su momento fue una de las más importantes del Pirineoy abandonada desde hace más de treinta años por un conjunto de circunstancias, tanto económicas como meteorológicas, que obligaron a esta estación a echar el cierre, quedando ahora como objetivo de los turistas de lo abandonado.
El absoluto protagonista del día es, cómo no, el Montsent de Pallars, gigante de la Vall Fosca y de la Vall d'Àssua. En esta fotografía, los cables del antiguo telesilla afean ligeramente la vista, pero tendremos ocasión de contemplar esta montaña una y otra vez a lo largo del día.
Comenzamos a caminar por la pista que sale a la derecha de la estación, con nuestros dos objetivos perfectamente visibles frente a nosotros, aunque poco destacados debido a la suavidad de la cresta somital.
Con el Tossal de Serradell elevándose sobre la verde loma del Serrat del Portell, nos dirigimos al Barranc del Pletiu des Ordigues, que nace cerca de la cumbre.
A la izquierda se abre el circo herboso por donde ascenderemos al Tossal de la Cometa, que queda escondido más a la derecha de la foto. Sí se distingue, en cambio, el Cap de la Coma Llobatera, antecima oriental de la Cometa, al que llegaremos tras remontar la pala herbosa situada a la derecha del pequeño risco que destaca entre el intenso verdor de la ladera.
Cruzamos el barranco, que baja con poca agua, y abandonamos la pista para comenzar a ganar altura por la loma.
Iniciamos así un ascenso campo a través, sin sendero ni hitos, aunque tampoco los necesitamos debido a la claridad del terreno.
Rápidamente dejamos atrás la pista por la que hemos llegado. También se aprecia una pista secundaria que asciende directamente al Tossal de Serradell y por el que más tarde veremos subir a unos buggies que romperán la tranquilidad que existe en este entorno. Es el problema de que existan pistas a esta altura.
Cuando hemos ganado cierta altura, empezamos a atravesar horizontalmente la loma del Serrat del Portell, para ir encaminando nuestros pasos hacia la Obaga del Serrat des Ordigues, la cara norte del Tuc de la Cometa.
Abandonamos el Serrat del Portell, que se dirige directamente al Tossal de Serradell.
provechando trazas de ganado y cómodos pastizales, nos acercamos al amplio circo que forma el Tuc de la Cometa en su cara norte, de carácter algo más rocoso que el resto de la sierra.
Las vistas hacia el este son grandiosas, distinguiéndose perfectamente la unión de la Vall d'Àssua con la de la Noguera Pallaresa, que rodea el Piflorit para seguir su largo trayecto hacia el sur.
Al entrar en el tramo más rocoso, trazamos una diagonal hacia los prados superiores, procurando avanzar siempre que sea posible por terreno herboso.
Una vez dentro del circo, la pendiente aumenta de forma notable, aunque la comodidad del terreno hace que el esfuerzo resulte llevadero. Por ahí arriba debe encontrarse el Tuc de la Cometa, aunque su escasa prominencia hace que apenas destaque sobre el relieve circundante.
Mirando atrás, se aprecia casi todo el recorrido realizado hasta ahora, desde la cota 2000 de la estación, que se aprecia en el extremo derecho de la foto. Desde ahí sale la pista hasta el Serrat del Portell, que hemos atravesado, para luego cruzar la Obaga del Pletiu des Ordigues, llegando al punto actual.
Esquivando en lo posible las grandes rocas que salpican la ladera, ascendemos por una pala algo más herbosa para, posteriormente, trazar una nueva diagonal en dirección a los prados previos al collado entre el Cap de la Coma Llobatera y el Tuc de la Cometa.
El risco que habíamos visto desde la pista ya ha quedado abajo.
Frente a nosotros destacan el Tossal de Serradell y el Bony d’Altars, las otras dos grandes cumbres del macizo. Al fondo comienzan a aparecer las montañas que cierran la cabecera de la Vall Fosca.
Tras el pronunciado ascenso por la ladera, alcanzamos de forma repentina el collado, desde donde emerge a la izquierda el modesto Cap de la Coma Llobatera.
Nos acercamos al mismo para obtener una mejor perspectiva del Tuc de la Cometa, que aparece como un suave cabezo herboso.
Al norte, el Montsent concentra toda la atención.
Que montaña tan bella y magnética.
El Tossal de Serradell, máxima cumbre de la Serra d'Altars. A la derecha, el Gran Pic del Pessó, otro de los grandes.
Tras la corta visita, volvemos al collado y superamos los escasos 50 metros de desnivel que nos separan del amplio domo del Tuc de la Cometa, curiosamente la cumbre más conocida de la Serra d'Altars a pesar de no ser la más alta ni la más destacada. Quizá se deba a que es la primera elevación relevante que se distingue al contemplar la sierra desde el sur.
Cumbre del Tuc de la Cometa, uno de los 100 cims de Catalunya en la lista realizada por la FEEC.
La mejor panorámica que ofrece esta cumbre es hacia el sur donde, más allá de la Vall d'Ancs, destacan las siluetas del Boumort y el Montsec, los grandes macizos del Baix Pallars.
A partir de aquí comienza un agradable recorrido por la amplia loma somital en dirección al Tossal de Serradell, acompañado de fabulosas vistas sobre la Vall de Filià, al otro lado de la profunda Vall Fosca, y sobre todas las cumbres que marcan la cabecera de uno de los grandes valles de Aigüestortes.
Tras pasar por el Bony, una discreta elevación de la cresta, descendemos hasta la pista que viene del pueblo de Ancs y que sigue la misma dirección que nosotros.
Vista atrás desde el Bony hacia el Tossal de la Cometa, de formas suaves y apacibles, como la mayoría de las cumbres de Altars. A la izquierda aparece otra montaña de características similares, aunque mucho más masiva: la Torreta de l'Orri.
Una vez en la pista, unas nieblas pasajeras cubren momentáneamente el cielo, aunque no tardan en disiparse.
Mirando atrás, vemos el Tuc de la Cometa parcialmente oculto, mientras que el Cap de la Coma Llobatera permanece aún visible.
No tardamos en llegar a la base del Tossal de Serradell, que queda algo separado de la pista y que subimos en un momento. Rápidamente llegamos al techo de la Serra d'Altars que con sus 2.494 metros de altitud podría considerarse una montaña modesta dentro del entorno de Aigüestortes y Sant Maurici; sin embargo, su prominencia, cercana a los 400 metros, la sitúa entre las cinco montañas más destacadas del parque nacional desde el punto de vista topográfico.
Como las nieblas vuelven a ganar terreno, empezamos a descender, ahora de manera algo más pronunciada en dirección al Bony d'Altars, última cumbre de la Serra d'Altars, que ya distinguimos al fondo.
Desde el Tossal de Serradell retomamos la pista para seguirla en su trayecto hacia el norte. Tras varios sube y baja, la abandonamos para recorrer directamente la cresta justo cuando entramos en el tramo más agreste del macizo.
Aunque la parte superior sigue siendo ancha y herbosa, a nuestra izquierda comienza a abrirse el impresionante vacío que cae sobre la Vall Fosca.
La afilada silueta del Pic de Peguera aparece fantasmagórica entre las brumas.
Más despejado se muestra el sector del Subenuix y el binomio formado por elPic Tort y el Pic dels Vidals.
También destaca el Pic de Filià, máxima altura del macizo homónimo, al otro lado de la Vall Fosca.
A medida que nos acercamos al Bony d'Altars, la vertiente occidental se vuelve cada vez más abrupta y empiezan a aparecer las primeras paredes.
La cumbre está ocupada por una manada de cabras, algunas de ellas encaramadas a media pared sin aparente dificultad gracias a su extraordinario equilibrio caprino.
Desde aquí impresiona contemplar el abismo que se desploma hacia el fondo de la Vall Fosca: 1.300 metros de desnivel salvados en apenas dos kilómetros en línea recta.
Mirando atrás aparece el Tossal de Serradell, situado en un tramo mucho más amable de la sierra.
En cambio, en este sector de la Serra d'Altars dominan claramente la roca y los cortados.
Nos dirigimos hacia un solitario hito situado más allá del Bony d'Altars.
Desde allí disfrutamos de una excelente perspectiva del macizo de Filià, situado en una posición casi simétrica respecto al nuestro, con el río Flamisell separando ambos conjuntos montañosos.
Desde este punto, ligeramente más bajo, contemplamos una última panorámica del Bony d'Altars y de sus escarpados roquedos.
Tras un rato disfrutando de lo lindo de las grandiosas vistas que nos ofrece este altar, abandonamos la cumbre para descender hacia la estación de esquí. El descenso no tiene más misterio que seguir la vieja pista que baja directamente desde el Bony d'Altars hasta la cota 2000 de la estación. Son cerca de 500 metros de desnivel por un terreno inicialmente pedregoso que da paso después a amplios prados de montaña.
La monotonía de la bajada nos hace levantar la vista una y otra vez para contemplar la imponente figura del Montsent de Pallars.
Mirando atrás, nos despedimos de las cumbres de la Serra d'Altars, como el Tossal de Serradell y el Bony d'Altars, apenas asomando sobre la loma...
...y el verde Tossal de la Cometa, realzado por un hermoso contraste de luces y sombras.