El otro gigante de la Cerdanya

Tossa Plana de Lles (2.905 m) y Pic de Setut (2.867 m) desde Cap de Rec

La Tossa Plana vista desde Lles de Cerdanya

En esta reseña se propone coronar la Tossa Plana de Lles por su vía normal desde el refugio del Cap del Rec. El plan original era, dado que se hizo en marzo, realizar una ascensión con raquetas, pero la casi total ausencia de nieve hizo que la ruta pudiera considerarse prácticamente estival. Para complementar el sencillo ascenso a la Tossa Plana, al alcance de cualquier montañero por su escasa dificultad, se propone además ascender al Pic de Setut, la punta más occidental de la cresta que se desprende hacia el oeste de la cota principal y, sin duda, la más agreste y vertical. Esta cumbre secundaria nos proporcionará, mediante una también sencilla ascensión, una magnífica perspectiva de la cara más bella de la Tossa Plana.

La Tossa Plana de Lles o Pic de la Portelleta es la segunda y última montaña que supera los 2.900 metros en la Cerdanya española. Junto al francés Carlit, máxima altura de la región, y el Puigpedrós, montaña más alta de Girona, completa la tríada de grandes montañas ceretanas. Muy cercana a esta última, de la que solo la separa el profundo valle de la Llosa, podría considerarse su montaña gemela. Al igual que el Puigpedrós, se trata de una montaña gigantesca, de amplias y suaves laderas que descienden desde los distintos brazos que parten de la cumbre; brazos que, por otra parte, delimitan escarpados circos donde aflora la cara más bravía de la montaña.

La Tossa Plana es, además, fronteriza con Andorra, siendo la sexta montaña más alta del país de los Pirineos. Tiene la peculiaridad de coronar la Vall del Madriu, dominando indiscutiblemente su cabecera glaciar con su alpina y salvaje cara norte, muy distinta de la suave y amable vertiente meridional. La preciosa Vall del Madriu fue distinguida como patrimonio de la humanidad por la Unesco por ser un perfecto ejemplo de paisaje de alta montaña modelado por el ser humano a lo largo de los siglos, siendo el único paraje de Andorra honrado con esta distinción.

La Tossa Plana de Lles desde el Puigpedrós

FICHA TÉCNICA

Desnivel1.080 m

Longitud15,2 km

Altura mínima1.950 m

Altura máxima2.905 m

Dificultad técnicaTrepadas muy sencillas con algo de ambiente en el ascenso al Pic de Setut.

Track en Wikiloc

Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix.

Acceso

El punto de inicio de esta ruta es el refugio del Cap del Rec, al que se llega tomando una pista asfaltada en el pueblo de Lles de Cerdanya. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace de Google Maps.

Fotodescripción

La suavidad del terreno en esta parte de la Cerdanya hace que, desde el refugio de Cap del Rec, apenas podamos distinguir las cabezas de las dos grandes cumbres de la zona: el domo del Tossal Bovinar y, a la derecha, nuestra cumbre de hoy: la inmensa Tossa Plana de Lles.

Para iniciar la aproximación tomamos el marcado sendero que conduce al refugio del Pradell, el cual arranca a la derecha de la caseta de la estación de esquí nórdico.

ien trazado y repleto de señales para el itinerario invernal con raquetas, el camino se interna en el frondoso bosque que cubre las laderas inferiores de las montañas de Lles.

legamos a una pista, que seguimos durante apenas unos metros, puesto que...

...el sendero reaparece enseguida, adentrándose de nuevo en el bosque.

Durante este tramo por la foresta, el ascenso es muy suave y apenas ganamos altura; solo en contadas ocasiones el camino se empina.

Tras una larga recta en la que mantenemos prácticamente la misma cota, el bosque empieza a aclararse, señal de que...

...hemos llegado a la campa del Pradell, con su refugio en su parte alta, situado bajo la perfecta cúpula del Tossal Bovinar.

El refugio del Pradell permanece cerrado y es de uso pastoril. Hasta aquí se puede llegar en coche durante el verano, opción utilizada por bastante gente para acortar aún más la ascensión.

Tras el refugio aparece el primer cartel que señala el sendero hacia la Tossa Plana de Lles. Seguimos subiendo por el prado hasta que...

...encontramos la pista principal, que va del Cap del Rec hasta Arànser. En la primera curva nace el sendero, perfectamente señalizado con un cartel que indica el camino hacia nuestra montaña. Aquí termina la aproximación y comienza el largo ascenso por la loma sur de la Tossa Plana de Lles.

Los primeros cien metros de subida transcurren por un ancho camino que atraviesa el último bosque de la montaña.

La masa forestal desaparece repentinamente y nos deja en la parte inferior del Pla de les Someres, el último gran rellano antes de la monumental Tossa Plana, que hace honor a su nombre. Y es que la pendiente del terreno es tan suave, especialmente en la parte alta, que no veremos la cumbre hasta los últimos metros.

Debemos cruzar ahora el Pla de les Someres en dirección a los abetos que puntean la ladera, justo antes de la siguiente subida destacada.

Este amplio rellano constituye un marco perfecto para contemplar el Cadí, que aparece al completo a nuestra espalda, siendo esta zona uno de los mejores miradores de esta legendaria sierra.

Cuando nos encaramamos a la ladera, retomamos el sendero, que habíamos abandonado momentáneamente para atravesar por el centro el Pla de les Someres.

Al haber ganado bastante altura ya, por primera vez divisamos la Coma Extremera y las dos cumbres que la delimitan: el pico homónimo a la derecha y el cada vez más majestuoso Tossal Bovinar, a la izquierda.

Más al oeste, la alargada Serra d'Airosa culmina en uno de los grandes referentes de la zona: el Monturull, la última montaña de entidad antes de que el cordal fronterizo se desplome sobre el valle del Valira.

Siguiendo el sendero, afrontamos la pendiente más seria de la jornada que, todo sea dicho, es bastante asumible. La Tossa Plana es una montaña que se puede subir bastante relajadamente y, por ello, está considerada una cumbre apta para todos los públicos.

La pendiente cede repentinamente en un breve rellano, previo a una nueva ladera ya salpicada por manchas de nieve. Y es que aunque parezca que estemos a principios de junio, estamos a finales de marzo, lo que da argumentos a quienes, como un servidor, consideran que este está siendo uno de los peores años de las últimas décadas en cuanto a nieve y, en consecuencia, a disponibilidad de agua.

Como antes, encaramos la siguiente pendiente, que se diferencia de la anterior por la presencia cada vez mayor de bloques de granito.

Tras unos cien metros de ascenso llegamos al último semirellano de la Tossa Plana que, aunque parezca lo contrario, aún no es visible. La cota puntiaguda que vemos delante no es sino la antecima sureste de nuestra montaña. La cumbre, al ser completamente llana, quedará fuera de nuestra vista hasta prácticamente alcanzarla.

Aún así, nos dirigimos a la mencionada cota, por ser nuestra referencia más visible y porque, intuimos, será un buen mirador.

La pendiente vuelve a acentuarse y, aunque podríamos rodearla, pisamos por primera vez la nieve para ascender de forma más directa.

Los últimos metros transcurren de nuevo por terreno ya libre de nieve.

Al alcanzar el cordal, el panorama septentrional se abre de golpe ante nosotros. En primer plano aparecen las últimas montañas del cordal de la Tossa Plana: la Tosseta de Vallcivera y la imponente Muga, tras la cual la arista se desploma sobre el Riu de la Llosa. A los pies de esta última cumbre vemos los lagos homónimos, situados en un remoto rincón al que llega muy poca gente.

Hacia el este, el gran altiplano de la Cerdanya apenas se intuye, separándonos de la Tossa d'Alp y del laberinto de las montañas de Núria. Nos impide una franca visión de ella la alargada sierra de la Carabassa, que da inicio a la larga arista que culmina en...

...el gran domo del Puigpedrós, la cumbre más alta de la Cerdanya catalana y segunda de toda la región, solo por detrás del Carlit.

Una vez contemplado el panorama oriental, recorremos los últimos metros hasta nuestra cumbre, situada ligeramente desplazada hacia el norte.

Así, caminando prácticamente en llano, alcanzamos la cima de la Tossa Plana de Lles.

Hacia el norte se extiende la cabecera del Madriu, aún con bastante nieve, aunque el Estany de la Bova ya se encuentra descongelado. Y eso que todavía estamos en marzo...

Aunque la temperatura no sea especialmente baja, el intenso viento hace que la estancia en la cumbre sea breve, pues que el ambiente es gélido. Antes, sin embargo, le echamos un buen vistazo a nuestro siguiente objetivo, que nos espera en el otro extremo del circo de la Portelleta.

Se trata del Pic de Setut, que muestra una cara muy distinta a la de la amable Tossa Plana de Lles; su cara norte es una feroz diente de oscuro granito, surcado por verticales canales que caen sobre el fondo del circo.

Una ancha cresta, adornada con cornisas de nieve modeladas por el viento, es lo que nos separa del Pic de Setut, y por ella empezamos nuestra andadura.

Toda la nieve que queda en lo alto de la Tossa Plana parece que se concentra aquí, ya que el viento ha acumulado notables espesores que complican el avance y nos obligan a extremar la precaución cuando nos acercamos a los abismos septentrionales de la cresta.

Tras ascender o sortear distintas cotas en la arista, alcanzamos el collado previo al Pic de Setut.

Desde él nos espera un sencillo ascenso por la empinada cara sur de la montaña, de fácil recorrido a pesar de unas breves trepadas evitables que realizamos para esquivar la descompuesta ladera de la izquierda.

Aunque dista de competir con el vacío de su cara norte, el Pic de Setut es airoso por todas sus vertientes. Hacia el oeste, una afilada arista se desploma hacia la Portella de Setut, que separa esta cumbre de las montañas que rodean la Coma Extremera.

Apenas nos separan treinta metros de desnivel de la cima, que ganamos por una ladera cubierta de grandes bloques de granito

Una corta y aguda cresta nos deposita finalmente en la estrecha cumbre del Pic de Setut.

El principal atractivo de esta cima es la magnífica perspectiva que ofrece sobre su hermano mayor, la Tossa Plana de Lles, que desde aquí revela una personalidad muy distinta al aspecto anodino de su cara sur. Su vertical cara norte aparece rasgada por numerosas canales nevadas que separan elegantes espolones.

Desde la Tossa Plana de Lles, su cumbre más alta, el Riu Madriu desciende por el valle homónimo (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco) hasta el interior de Andorra, donde se une al Valira d'Orient en Escaldes, contigua a la capital andorrana.

Precisamente hacia esa dirección, por encima de la Tossa de Braibal, aparecen dos de los grandes: a la izquierda el Comapedrosa, montaña más alta de Andorra; y, a la derecha y más lejana, la augusta Pica d'Estats rodeada de su corte, donde se encuentran los últimos tresmiles del Pirineo.

Hacia el oeste, la cúpula del Tossal Bovinar domina con contundencia el resto del cordal fronterizo, que continúa unos kilómetros más hasta el Monturull.

Para descender, desandamos la cresta del Pic de Setut de nuevo hacia la Tossa Plana de Lles, con la otra gran Tossa de la Cerdanya, la de Alp, en el horizonte.

No hace falta regresar a la cumbre; cuando vemos que a la derecha vuelve a abrirse la inmensa loma de la Tossa Plana, nos lanzamos por ella.

Las enormes campas que cubren toda esta vertiente pueden dificultar la orientación en jornadas de poca visibilidad, cuando desaparecen las referencias. Hoy, sin embargo, la dificultad es nula.

Así, una vez recuperado el sendero utilizado durante el ascenso, empezamos el largo retorno al Cap del Rec, amenizado por las majestuosas panorámicas sobre el Cadí, del que se disfrutan unas vistas inmejorables.

Mirando atrás, nos vamos despidiendo del Tossal Bovinar y del Pic de Coma Extremera, que nos han acompañado durante casi toda la jornada...

...al igual que del Pic de Setut, que pasaría desapercibido de no ser porque sabemos que se trata de la última aguja visible de la cresta.

Finalmente, mientras nos alejamos de sus inmensas laderas, nos despedimos de la descomunal Tossa Plana de Lles, indudablemente una de las grandes montañas del Pirineo catalán.