Las últimas cimas de Pineta

Peña Altura (2.288 m) y Puntal de Bachaco (2.316 m) desde Tella

El Puntal de Bachaco, con la Peña Altura oculta a la derecha de la cima, desde la subida a la Punta Suelza

El Puntal de Bachaco, con la Peña Altura oculta a la derecha de la cima, desde la subida a la Punta Suelza

Situadas al este del célebre paso del Portiello de Tella, la Peña Altura y el Puntal de Bachaco se mueven alrededor de los 2.300 metros de altitud, una cifra muy modesta comparada con la del resto de montañas del macizo del Monte Perdido del que, a pesar de encontrarse muy lejos de su núcleo, siguen formando parte. Sin embargo, al estar situadas en el extremo más oriental del valle de Pineta, disfrutan de una perspectiva soberbia del mismo, al verlo pudiéndose contemplar de principio a fin. A ello se añade su privilegiada posición sobre la confluencia de este valle con el del Cinca, cuyas aguas serpentean más de mil metros por debajo de la caliza muralla del Puntal. Su ascenso por el sur discurre por los extensos y bellos prados de la vertiente meridional de la Sierra de las Sucas, mientras que, el cresteo desde el Portiello de Tella hasta el Puntal de Bachaco es increíblemente panorámico a la par que sencillo. Se trata, pues, de una excursión en la que podremos probar una pequeña parte del carácter de las cimas de uno de los macizos más famosos de nuestro país, mientras disfrutamos de una recompensa muy generosa: las extraordinarias vistas que ofrece.

En el collado de Añisclo arranca una larga sierra hacia el sureste, que no es sino una prolongación de uno de los tríos más legendarios del Pirineo: las Tres Sorores. Este cordal, llamado Sierra de las Sucas, está compuesto por varias puntas, generalmente bastante individualizadas y prominentes, situadas además en lugares muy remotos. La sierra delimita el valle de Pineta por el sur, conformando una de las murallas más impresionantes de la cordillera, famosa por las aludes que se precipitan por sus grandes paredes y que son bien visibles desde las poblaciones de la Bal Verde. Sus cimas más conocidas son las Tres Marias, las hermanas pequeñas pero matonas de las Sorores, y la Pala de Montinier, la colosal montaña que parece cerrar este largo cordal por el este. Y digo parece porque aún quedan dos montañas en esta sierra que, aunque de menor porte y altura que sus compañeras occidentales, siguen presentando buena parte de sus características: formidables paredes hacia el norte, afilada caliza aflorando por doquier y magníficos panoramas sobre los valles de Bielsa y Pineta. Son la Peña Altura y el Puntal de Bachaco.

La Peña Altura y el Puntal de Bachaco, bajo la Punta Suelza

La Peña Altura y el Puntal de Bachaco, bajo la Punta Suelza

FICHA TÉCNICA

Desnivel1.130 m

Longitud15,3 km

Altura mínima1.320 m

Altura máxima2.316 m

Dificultad técnicaFlanqueo algo aéreo en la cara norte de la Peña Altura. Trepadas de I grado en la subida a la Peña Altura y en la cresta hacia la Collata las Montañetas.

Track en Wikiloc
Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Acceso

Estacionamos el coche en la pista de Tella, justo antes de la barrera que corta el paso a los vehículos privados, punto en el que hay espacio para unos pocos coches. La pista está en bastante buen estado y puede subir cualquier tipo de vehículo con cuidado. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace a Google Maps.

Fotodescripción

Aunque la barrera de la pista está levantada, no nos fiamos y aparcamos el coche justo antes, para evitarnos problemas a la vuelta. Empezamos retrocediendo una decena de metros para tomar un camino que se abre a mano derecha, señalizado con postes de GR.

Aunque la barrera de la pista está levantada, no nos fiamos y aparcamos el coche justo antes, para evitarnos problemas a la vuelta. Empezamos retrocediendo una decena de metros para tomar un camino que se abre a mano derecha, señalizado con postes de GR.

El camino se acerca a un gran resalte, que protege los prados de la parte intermedia de la Sierra de las Sucas y que debemos superar por la derecha.

El camino se acerca a un gran resalte, que protege los prados de la parte intermedia de la Sierra de las Sucas y que debemos superar por la derecha.

Al llegar a la base de este muro, el camino se estrecha y gira a la derecha, entrando en un terreno de bastante vegetación que el sendero compensa con una mayor señalización.

Al llegar a la base de este muro, el camino se estrecha y gira a la derecha, entrando en un terreno de bastante vegetación que el sendero compensa con una mayor señalización.

Durante este tramo, pasamos por un balcón colgado sobre el valle del Cinca, que en esta zona está dominado por la colosal <a href="https://triptomontes.com/punta-lierga-con-todas-sus-puntas-desde-el-collado-de-santa-isabel/">Punta Lierga</a> y por las cimas del Cotiella, entre las que destaca la pirámide del <a href="https://triptomontes.com/mobison-gran-mobison-chicot-y-punta-de-la-cues-desde-el-collado-de-santa-isabel/">Mobisón Gran</a>.

Durante este tramo, pasamos por un balcón colgado sobre el valle del Cinca, que en esta zona está dominado por la colosal Punta Lierga y por las cimas del Cotiella, entre las que destaca la pirámide del Mobisón Gran.

Después de una fuerte subida por el bosque, nos reencontramos con la pista, que, mediante una serie de zigzags, supera el resalte para entrar en los planos superiores.

Después de una fuerte subida por el bosque, nos reencontramos con la pista, que, mediante una serie de zigzags, supera el resalte para entrar en los planos superiores.

Sin embargo, no seguimos la pista exclusivamente, pues encontramos numerosos atajos en los que el GR nos permite acortar las lazadas que da el carril.

Sin embargo, no seguimos la pista exclusivamente, pues encontramos numerosos atajos en los que el GR nos permite acortar las lazadas que da el carril.

Poco más adelante entramos en la vaguada del Barranco Seco, completamente cubierta de boj. Los postes señalizados nos hacen abandonar nuevamente la pista para adentrarnos en el fondo del barranco, bajando levemente para remontar la vertiente contraria donde, tras cruzarnos con la pista...

Poco más adelante entramos en la vaguada del Barranco Seco, completamente cubierta de boj. Los postes señalizados nos hacen abandonar nuevamente la pista para adentrarnos en el fondo del barranco, bajando levemente para remontar la vertiente contraria donde, tras cruzarnos con la pista...

...entramos en una suave ladera herbosa, desde donde ya tenemos una primera vista de...

...entramos en una suave ladera herbosa, desde donde ya tenemos una primera vista de...

...la Peña Altura, cuyo vertical resalte calizo contrasta notablemente con las extensas campas de hierba de su base.

...la Peña Altura, cuyo vertical resalte calizo contrasta notablemente con las extensas campas de hierba de su base.

Con la imponente Pala de Montinier de fondo, el sendero entra en terreno pedregoso, con la piedra caliza empezando a aflorar entre los erizones.

Con la imponente Pala de Montinier de fondo, el sendero entra en terreno pedregoso, con la piedra caliza empezando a aflorar entre los erizones.

Sobre los 1.800 metros, el sendero se une definitivamente a la pista en el mismo punto donde encontramos este monolito, que podría pasar perfectamente por un menhir colocado por nuestros antepasados de no ser porque parece tratarse de una roca colocada por el maquinista que, en el siglo pasado, construyó la pista que estamos siguiendo. De hecho, si nos fijamos, veremos más de estos grandes monolitos, siempre cerca de la pista.

Sobre los 1.800 metros, el sendero se une definitivamente a la pista en el mismo punto donde encontramos este monolito, que podría pasar perfectamente por un menhir colocado por nuestros antepasados de no ser porque parece tratarse de una roca colocada por el maquinista que, en el siglo pasado, construyó la pista que estamos siguiendo. De hecho, si nos fijamos, veremos más de estos grandes monolitos, siempre cerca de la pista.

Lo que sí que es de origen natural es el espectacular <a href="https://triptomontes.com/castillo-mayor-y-pena-lombre-desde-puertolas/">Castillo Mayor</a>, que con su tremenda muralla caliza rodeándolo en casi toda su circunferencia, vigila la otra vertiente de la profunda Garganta de Escuaín.

Lo que sí que es de origen natural es el espectacular Castillo Mayor, que con su tremenda muralla caliza rodeándolo en casi toda su circunferencia, vigila la otra vertiente de la profunda Garganta de Escuaín.

Pero nuestro objetivo de hoy es otro. Con el Puntal de Bachaco aún oculto, nuestras miradas se dirigen a la Peña Altura, a cuya base vamos a llegar por la arista occidental, que en esta imagen queda resaltada contra el cielo. Para llegar a ella...

Pero nuestro objetivo de hoy es otro. Con el Puntal de Bachaco aún oculto, nuestras miradas se dirigen a la Peña Altura, a cuya base vamos a llegar por la arista occidental, que en esta imagen queda resaltada contra el cielo. Para llegar a ella...

...debemos ganar el Portiello de Tella, el principal (y diría que único) paso entre el valle del río Yaga y el de Pineta. La pista se acerca a él de forma suave, pero sobre los 1.900 metros gira a la izquierda para avanzar hacia la cara sur de la Pala de Montinier, dirección que no nos interesa.

...debemos ganar el Portiello de Tella, el principal (y diría que único) paso entre el valle del río Yaga y el de Pineta. La pista se acerca a él de forma suave, pero sobre los 1.900 metros gira a la izquierda para avanzar hacia la cara sur de la Pala de Montinier, dirección que no nos interesa.

Por ello, a esta altura la abandonamos y comenzamos a avanzar hacia el marcado collado, por terreno muy cómodo, aunque a nuestra derecha vemos un lapiaz que nos recuerda la auténtica naturaleza de estas montañas.

Por ello, a esta altura la abandonamos y comenzamos a avanzar hacia el marcado collado, por terreno muy cómodo, aunque a nuestra derecha vemos un lapiaz que nos recuerda la auténtica naturaleza de estas montañas.

Los últimos cien metros hasta el collado discurren por terreno bastante empinado y salpicado de bloques, que vamos esquivando sin dificultad hasta que alcanzamos...

Los últimos cien metros hasta el collado discurren por terreno bastante empinado y salpicado de bloques, que vamos esquivando sin dificultad hasta que alcanzamos...

...el Portiello de Tella, al otro lado del cual se desploma un espectacular tobogán que parece caer hasta el fondo del valle de Pineta.

...el Portiello de Tella, al otro lado del cual se desploma un espectacular tobogán que parece caer hasta el fondo del valle de Pineta.

A nuestra derecha ya vemos cercana la Peña Altura, que por este lado presenta una bonita pared blanca. Ya veremos cómo la sorteamos.

A nuestra derecha ya vemos cercana la Peña Altura, que por este lado presenta una bonita pared blanca. Ya veremos cómo la sorteamos.

De momento, trepamos por el resalte que sale del mismo collado y nos encaramamos a la arista occidental, por la que remontamos cómodamente un centenar de metros de desnivel hasta que llegamos...

De momento, trepamos por el resalte que sale del mismo collado y nos encaramamos a la arista occidental, por la que remontamos cómodamente un centenar de metros de desnivel hasta que llegamos...

...a las cercanías de la pared de la Peña Altura, bajo cuya sombra se resguarda un numeroso rebaño de ovejas. Aunque la mayoría de gente que sube a esta cima lo hace por su vertiente sur, desde aquí vemos cómo su cara norte, aunque empinada, es perfectamente transitable, estando surcada además por varios trazos hechos por el ganado, así que nos decidimos por la segunda opción.

...a las cercanías de la pared de la Peña Altura, bajo cuya sombra se resguarda un numeroso rebaño de ovejas. Aunque la mayoría de gente que sube a esta cima lo hace por su vertiente sur, desde aquí vemos cómo su cara norte, aunque empinada, es perfectamente transitable, estando surcada además por varios trazos hechos por el ganado, así que nos decidimos por la segunda opción.

El recorrido es sencillo, pero debemos avanzar con mucho cuidado porque a nuestra izquierda se abren unos abismos de los que impresionan y un resbalón nos llevaría a la Cabaña de Montinier, 500 metros por debajo.

El recorrido es sencillo, pero debemos avanzar con mucho cuidado porque a nuestra izquierda se abren unos abismos de los que impresionan y un resbalón nos llevaría a la Cabaña de Montinier, 500 metros por debajo.

Recorremos en una diagonal ascendente la cara norte de nuestra montaña, realizando alguna trepada para entrar en terreno más seguro, con la mirada puesta en la arista que vemos frente a nosotros.

Recorremos en una diagonal ascendente la cara norte de nuestra montaña, realizando alguna trepada para entrar en terreno más seguro, con la mirada puesta en la arista que vemos frente a nosotros.

Finalmente, alcanzamos un pequeño rellano en la arista septentrional de la Peña Altura, donde se descubre por primera vez el Puntal de Bachaco, que tiene una pinta espectacular desde aquí.

Finalmente, alcanzamos un pequeño rellano en la arista septentrional de la Peña Altura, donde se descubre por primera vez el Puntal de Bachaco, que tiene una pinta espectacular desde aquí.

Pero antes debemos rematar la primera cima de la jornada, de la que nos separa unos cincuenta metros de fácil pero erguida arista calcárea, por la que debemos realizar alguna trepada que no pasará del primer grado.

Pero antes debemos rematar la primera cima de la jornada, de la que nos separa unos cincuenta metros de fácil pero erguida arista calcárea, por la que debemos realizar alguna trepada que no pasará del primer grado.

Después de una breve cresta, coronamos la Peña Altura, donde encontramos un hito formado por la abundante piedra caliza que jalona esta cumbre.

Después de una breve cresta, coronamos la Peña Altura, donde encontramos un hito formado por la abundante piedra caliza que jalona esta cumbre.

Nuestra primera mirada se dirige a la guardiana de la otra vertiente del Portiello de Tella: la Pala de Montinier. Esta tremenda cumbre despunta más de 500 metros sobre el collado, mostrando una feroz pared en su cara norte, salpicada de cavidades y neveros. Probablemente, una de las cimas más bellas de todo el macizo del Monte Perdido.

Nuestra primera mirada se dirige a la guardiana de la otra vertiente del Portiello de Tella: la Pala de Montinier. Esta tremenda cumbre despunta más de 500 metros sobre el collado, mostrando una feroz pared en su cara norte, salpicada de cavidades y neveros. Probablemente, una de las cimas más bellas de todo el macizo del Monte Perdido.

Estamos en una de las primeras cimas del valle de Pineta, pero desde aquí también vemos las montañas que marcan su culminación. Aunque no llegamos a ver el muro que cierra el valle, sí que distinguimos algunas de las cimas que rodean el soberbio Balcón de Pineta, desde el pico homónimo a los dos Astazus.

Estamos en una de las primeras cimas del valle de Pineta, pero desde aquí también vemos las montañas que marcan su culminación. Aunque no llegamos a ver el muro que cierra el valle, sí que distinguimos algunas de las cimas que rodean el soberbio Balcón de Pineta, desde el pico homónimo a los dos Astazus.

Recto hacia el norte, observamos otros célebres tresmiles: la pirámide oscura del Robiñera y la densamente nevada Munia, culminación del macizo del mismo nombre.

Recto hacia el norte, observamos otros célebres tresmiles: la pirámide oscura del Robiñera y la densamente nevada Munia, culminación del macizo del mismo nombre.

Al este, contemplamos la agreste entrada al valle de Chistau, con el río Cinqueta serpenteando entre los colosos prepirenaicos que marcan su frontera meridional.

Al este, contemplamos la agreste entrada al valle de Chistau, con el río Cinqueta serpenteando entre los colosos prepirenaicos que marcan su frontera meridional.

Y, finalmente, miramos hacia el sur, observando cómo el Cinca abandona la alta montaña de forma definitiva para entrar en las tierras bajas oscenses, tras esquivar la bicéfala Peña Montañesa. A nuestros pies, tras los prados que hemos recorrido hace un rato, el pueblo de Tella.

Y, finalmente, miramos hacia el sur, observando cómo el Cinca abandona la alta montaña de forma definitiva para entrar en las tierras bajas oscenses, tras esquivar la bicéfala Peña Montañesa. A nuestros pies, tras los prados que hemos recorrido hace un rato, el pueblo de Tella.

Empezamos el descenso por la arista oriental de la Peña Altura que, aunque fácil, es sorprendentemente afilada, por lo que debemos realizar en el primer tramo algún que otro paso acrobático.

Empezamos el descenso por la arista oriental de la Peña Altura que, aunque fácil, es sorprendentemente afilada, por lo que debemos realizar en el primer tramo algún que otro paso acrobático.

Tras esta primera sección, la arista se ensancha, dejando atrás rápidamente esta bonita cima, cuya arista septentrional, por la que hemos subido, queda bien resaltada.

Tras esta primera sección, la arista se ensancha, dejando atrás rápidamente esta bonita cima, cuya arista septentrional, por la que hemos subido, queda bien resaltada.

La cresta pierde su carácter rocoso tras descender algo más de 40 metros de desnivel por ella. Cuando llegamos a este pequeño collado, nos lanzamos por la pendiente herbosa que se abre a la izquierda, al principio dócil, pero que al final esconde...

La cresta pierde su carácter rocoso tras descender algo más de 40 metros de desnivel por ella. Cuando llegamos a este pequeño collado, nos lanzamos por la pendiente herbosa que se abre a la izquierda, al principio dócil, pero que al final esconde...

...un pequeño murete rocoso por el que debemos destrepar.

...un pequeño murete rocoso por el que debemos destrepar.

Superado este paso, nos separa un breve paseo hasta la Collata las Montañetas, el paso que separa la Peña Altura del Puntal de Bachaco.

Superado este paso, nos separa un breve paseo hasta la Collata las Montañetas, el paso que separa la Peña Altura del Puntal de Bachaco.

La primera parte del ascenso al Puntal discurre por una pendiente que, al principio herbosa, se va tornando rocosa. Son unos 80 metros por una ladera ancha y no muy empinada.

La primera parte del ascenso al Puntal discurre por una pendiente que, al principio herbosa, se va tornando rocosa. Son unos 80 metros por una ladera ancha y no muy empinada.

Culminada la pendiente, entramos en una extensa arista, jalonada de varias puntas, por la que apenas se gana altura.

Culminada la pendiente, entramos en una extensa arista, jalonada de varias puntas, por la que apenas se gana altura.

Cuando llegamos a la última de las puntas, ya vemos la cima al otro lado de una depresión final.

Cuando llegamos a la última de las puntas, ya vemos la cima al otro lado de una depresión final.

Después de remontar 40 metros de desnivel, alcanzamos el vértice geodésico del Puntal de Bachaco o del Mediodía, la cima más oriental del valle de Pineta y de todo el macizo del Monte Perdido.

Después de remontar 40 metros de desnivel, alcanzamos el vértice geodésico del Puntal de Bachaco o del Mediodía, la cima más oriental del valle de Pineta y de todo el macizo del Monte Perdido.

La sierra no termina abruptamente, sino que la arista sigue hacia el este hasta hundirse en el valle del Cinca, que discurre paralelo al del Cinqueta. En el horizonte, el extenso macizo de <a href="https://triptomontes.com/cotiella-y-cotielleta-por-el-circo-de-armena/">Cotiella</a> y la <a href="https://triptomontes.com/puntal-de-chia-y-casania-desde-el-refugio-de-marradetas/">sierra de Chía</a> cierran el panorama hacia levante.

La sierra no termina abruptamente, sino que la arista sigue hacia el este hasta hundirse en el valle del Cinca, que discurre paralelo al del Cinqueta. En el horizonte, el extenso macizo de Cotiella y la sierra de Chía cierran el panorama hacia levante.

Seguimos con el giro con el macizo de la Punta Suelza, separada de la <a href="https://triptomontes.com/punta-maristas-desde-el-collado-de-la-cruz-de-guardia/">Punta Maristás</a> por el Collado de la Cruz de Guardia, tras el cual aparecen...

Seguimos con el giro con el macizo de la Punta Suelza, separada de la Punta Maristás por el Collado de la Cruz de Guardia, tras el cual aparecen...

...los tres dientes graníticos de los <a href="https://triptomontes.com/los-tres-eristes-por-barbarisa/">Eristes</a>...

...los tres dientes graníticos de los Eristes...

...y la imponente Llardana, segunda cumbre del Pirineo.

...y la imponente Llardana, segunda cumbre del Pirineo.

La <a href="https://triptomontes.com/punta-suelza-y-pico-la-parda-por-pardinas/">Punta Suelza</a>, uno de los grandes gigantes del Pirineo a pesar de no llegar a los 3000, nos muestra toda su magnitud...

La Punta Suelza, uno de los grandes gigantes del Pirineo a pesar de no llegar a los 3000, nos muestra toda su magnitud...

Mientras que su vecina Punta Fulsa ofrece un carácter mucho más afilado y agreste.

Mientras que su vecina Punta Fulsa ofrece un carácter mucho más afilado y agreste.

Al norte se despliegan las montañas fronterizas, pudiéndose observar la terminación del valle de Bielsa. En esa dirección, destaca una montaña en concreto, ya vista antes...

Al norte se despliegan las montañas fronterizas, pudiéndose observar la terminación del valle de Bielsa. En esa dirección, destaca una montaña en concreto, ya vista antes...

...y no es otra que la Munia, ahora completamente despejada y rodeada de sus acólitos: a la izquierda el <a href="https://triptomontes.com/robinera-desde-la-plana-de-petramula/">Robiñera</a>, a la derecha, el Sierra Morena y el Troumouse.

...y no es otra que la Munia, ahora completamente despejada y rodeada de sus acólitos: a la izquierda el Robiñera, a la derecha, el Sierra Morena y el Troumouse.

Para cerrar la panorámica, una perspectiva completa de la Bal Verde, uno de los valles más emblemáticos de toda la cordillera. Como se puede observar, aunque no forma un cañón como el de Ordesa, el valle de Pineta es muy profundo, delimitado por la Sierra de Espierba al norte y, sobre todo, por la espectacular muralla vertical de la Sierra de las Sucas al sur.

Para cerrar la panorámica, una perspectiva completa de la Bal Verde, uno de los valles más emblemáticos de toda la cordillera. Como se puede observar, aunque no forma un cañón como el de Ordesa, el valle de Pineta es muy profundo, delimitado por la Sierra de Espierba al norte y, sobre todo, por la espectacular muralla vertical de la Sierra de las Sucas al sur.

Al estar bastante nublada esa dirección, apenas podemos ver la montaña más cercana de esta sierra, quedando ocultas el resto y también la culminación del macizo, las Tres Sorores, que deberíamos ver desde aquí. Pero la única montaña que vemos no nos decepciona en absoluto.

Al estar bastante nublada esa dirección, apenas podemos ver la montaña más cercana de esta sierra, quedando ocultas el resto y también la culminación del macizo, las Tres Sorores, que deberíamos ver desde aquí. Pero la única montaña que vemos no nos decepciona en absoluto.

Nos espera un largo descenso, por lo que, tras un merecido descanso, emprendemos el regreso hacia el este, rumbo a la Peña Altura, que debemos trasponer para ganar los prados del otro lado.

Nos espera un largo descenso, por lo que, tras un merecido descanso, emprendemos el regreso hacia el este, rumbo a la Peña Altura, que debemos trasponer para ganar los prados del otro lado.

Cuando llegamos a la Collata las Montañetas, subimos hacia la Peña Altura, debiendo rodear el escarpe que protege el acceso directo a esta cumbre.

Cuando llegamos a la Collata las Montañetas, subimos hacia la Peña Altura, debiendo rodear el escarpe que protege el acceso directo a esta cumbre.

No hace falta llegar de nuevo a la cima sino que, cuando llegamos a la depresión previa a la arista afilada, saltamos a la cara sur de la montaña. El objetivo es claro: debemos llegar nuevamente a la pista, trazando una larga diagonal descendente por las campas calizas.

No hace falta llegar de nuevo a la cima sino que, cuando llegamos a la depresión previa a la arista afilada, saltamos a la cara sur de la montaña. El objetivo es claro: debemos llegar nuevamente a la pista, trazando una larga diagonal descendente por las campas calizas.

Tras un primer tramo más empinado, la segunda parte de la bajada es más amable, alternando tramos herbosos con escarpes calizos que podemos sortear por múltiples sitios.

Tras un primer tramo más empinado, la segunda parte de la bajada es más amable, alternando tramos herbosos con escarpes calizos que podemos sortear por múltiples sitios.

Poco a poco, la Pala de Montinier va escondiendo su cara más vertical, a la vez que se va tornando sombría al ganar presencia la nubosidad.

Poco a poco, la Pala de Montinier va escondiendo su cara más vertical, a la vez que se va tornando sombría al ganar presencia la nubosidad.

Después de bajar unos 400 metros de desnivel, nos reencontramos con la pista, por la que seguiremos hasta alcanzar nuevamente...

Después de bajar unos 400 metros de desnivel, nos reencontramos con la pista, por la que seguiremos hasta alcanzar nuevamente...

...la roca-menhir, bien acompañada por el trío prepirenaico más famoso del Sobrarbe: la Peña Montañesa, la Punta Lierga y el Cotiella.

...la roca-menhir, bien acompañada por el trío prepirenaico más famoso del Sobrarbe: la Peña Montañesa, la Punta Lierga y el Cotiella.

Solo queda desandar el camino recorrido esta mañana, mientras la Peña Altura va quedando arriba poco a poco...

Solo queda desandar el camino recorrido esta mañana, mientras la Peña Altura va quedando arriba poco a poco...

...y la Pala de Montinier se despide de nosotros con un curioso juego de luces y sombras.

...y la Pala de Montinier se despide de nosotros con un curioso juego de luces y sombras.

Y con esta bella imagen de la cara más espectacular de la Punta Lierga, iluminada porlas luces vespertinas, cerramos la jornada de hoy.

Y con esta bella imagen de la cara más espectacular de la Punta Lierga, iluminada porlas luces vespertinas, cerramos la jornada de hoy.