La cara más amable de la Coma del Pessó
Pic Roi (2.750 m) y Tuc de Carants (2.791 m) por los Estanys del Pessó
El Tuc des Carants y el Pic Roi desde el Colladó del Pessó
El Pic Roi es la cumbre más baja de todas las que rodean los Estanys del Pessó. Visto desde el Estany Gran, su punta apenas sobresale de la rojiza ladera que cae de su cresta, por lo que puede pasar fácilmente desapercibido. Sin embargo, su vertiente opuesta ofrece una imagen muy distinta: una vistosa proa rocosa de la que arranca una afilada arista que separa los valles del Muntanyó de la inhóspita Coma de Mussoles.
El Tuc des Carants desde la Roca de la Feixa
A diferencia de la parte meridional del valle, donde el Gran Pic del Pessó domina indiscutiblemente con su escarpada e intimidante muralla, la mitad norte de la Coma del Pessó presenta un relieve mucho más suave y herboso. Desde el Estany Gran del Pessó, unas amplias praderas ascienden de forma muy gradual hasta la Collada del Muntanyó, paso que separa la Coma del Pessó de los extensos pastos del Muntanyó de Llacs, ya en el valle de Sant Nicolau. Este collado separa a su vez las dos montañas que cierran el circo del Pessó por el norte: el Pic Roi y el Tuc des Carants.
El Pic Roi desde la Canal Seca
El Tuc des Carants, por su parte, posee unas formas mucho más contundentes. Pirámide perfecta desde casi todas sus caras, su colorido triángulo somital es bien visible desde los famosos meandros de Aigüestortes, en lo más alto del Muntanyó de Llacs, valle que domina desde sus casi 2.800 metros de altitud, convirtiéndose en la altura máxima de la zona con el permiso de los Pics del Pessó.
El ascenso a ambas cumbres es exigente por el considerable desnivel que se supera desde el Riu de Sant Martí, pero es muy sencillo, sin pasos de trepada ni tramos expuestos, y permite alcanzar dos excelentes miradores del sector oriental de Aigüestortes, además de visitar uno de los lagos más bellos de todo el Parque Nacional como es el Estany Gran del Pessó.
Desnivel1.250 m
Longitud13,7 km
Altura mínima1.650 m
Altura máxima2.791 m
Dificultad técnica Nula. Se gana un fuerte desnivel pero siempre por sendero o terreno cómodo. La parte final del Tuc des Carants es un pelín aérea si se rodean los crestones rocosos por la izquierda, pero este camino se puede evitar si se desea ir por terreno con cero exposición.
Track en Wikiloc
Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix
Pasados 3 km del pueblo de Taüll y 1,5 km de la urbanización del Pla de l’Ermita, la L-501 da una curva muy pronunciada cuando cambia de vertiente para ir a las pistas de esquí. Allí dejaremos el coche, hay bastante sitio para aparcar. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace a Google Maps.
Empezamos tomando el camino de la Ribera de Sant Martí, cruzando la carretera. La parte inicial de la ruta hasta el Estany Gran del Pessó es idéntica a la descrita en la <a href="https://triptomontes.com/gran-pic-del-pesso-y-petit-pic-del-pesso-por-los-estanys-del-pesso/reseña al Gran Pic del Pessó, por lo que en esta ocasión no la detallaremos.
A modo de resumen, desde la curva de la carretera tomamos el sendero que remonta el valle de Sant Martí hasta que, ganados unos 300 metros de desnivel, un desvío a mano izquierda nos indica el camino hacia los Estanys del Pessó. Sobre nuestras cabezas se alza el Tuc des Carants, unos 800 metros por encima de nuestra posición.
La fuerte subida discurre primero por el bosque y luego por inclinadas praderas, siempre por un sendero bien señalizado.El ascenso es exigente, pues se superan unos 500 metros de desnivel en poco recorrido, aunque el buen estado del camino lo hace más llevadero.
Finalmente llegamos al Estany del Pessó d'Avall, con el tenebroso Gran Pic del Pessó empezando a asomar sobre el horizonte.
Mirando atrás, disfrutamos de la clásica perspectiva del Castellet de Moró reflejado en las aguas del Estany, una imagen siempre impresionante.
Tras una corta subida, llegamos al Estany Gran del Pessó, desde donde la oscura cresta del Gran Pic se muestra en en todo su poder. El hecho de que el día de hoy esté bastante nuboso, incluso amenazando lluvia, realzan aún más la intimidación que desprende esta montaña, una de las grandes del Pirineo catalán sin atisbo de duda.
En cambio, el Pic Roi visto desde este punto, destaca bastante poco, ya que su cumbre queda camuflada entre la rojiza cresta que la rodea.
Comenzamos el ascenso por las amplias praderas situadas al norte del lago, evitando la pedrera que cae desde la cresta de la derecha. No existe sendero, pero tampoco es necesario: el terreno es muy cómodo y la dirección resulta evidente.
Al llegar a la base de la pedrera de esquisto que desciende del Pic Roi, evitamos el ascenso directo y nos dirigimos hacia la cresta por laderas algo más empinadas, aunque todavía herbosas.
El Tuc de Carants nos espera al otro lado de la Collada del Muntanyó.
No es necesario alcanzar la propia Collada del Muntanyó, ya que podemos ganar la cresta unos metros por encima.
Una vez en ella, se distinguen mucho mejor las distintas cotas del Pic Roi: la cumbre corresponde al domo central. Desde la cresta restan menos de 100 metros de desnivel hasta la cima, primero por terreno herboso y, poco a poco, con una presencia cada vez mayor del esquisto.
A nuestros pies queda el Estany Gran del Pessó, dominado por sus dos cumbres homónimas: una redondeada y gris; la otra, oscura y abrupta.
La primera elevación de la cresta ya nos ofrece una perspectiva completamente distinta de lo que llevábamos viendo hasta ahora del Pic Roi, pues lo que desde el lago parecía una ladera suave y herbosa esconde, en su vertiente opuesta, una abrupta y vertical pared.
La última ladera al Pic Roi es erguida y pedregosa.
Esta última pedrera se sube mejor por el centro, donde la ladera es más estable.
Profundas brechas se desploman hacia el Montanyó de Llacs.
Llegamos por fin a la airosa cumbre del Pic Roi, desde la que parte una cresta que desciende hacia el Bony del Graller y separa...
...las extensas praderas del Muntanyó de Llacs, con las solitarias cimas del Bony Negre y el Bony Blanc en el extremo opuesto...
...de la brutal e inhóspita pedrera de la Cometa des Mussoles, un inmenso pedregal que cae desde la salvaje cresta presidida por el pico homónimo y su característico diente, algo más a la izquierda. Sin duda, una de las montañas más agrestes y desconocidas de Aigüestortes.
Frente a nosotros se alza la formidable pirámide del Tuc des Carants, nuestro siguiente objetivo. Permanecemos poco tiempo en la cima, pues sopla un viento bastante desagradable y, además, las nubes amenazan con descargar lluvia.
Empezamos la bajada por la cresta en dirección a la colorida pirámide del Carants.
Una vez en la Collada del Muntanyó, continuamos por la arista, primero herbosa y prácticamente llana, sorteando pequeños escarpes rocosos sin ninguna dificultad.
Poco a poco nos acercamos a la cumbre del Carants, un hermoso triángulo de tonos ocres y marronosos.
Mientras tanto, la cima del Pic Roi va quedando atrás y nos ofrece una mejor perspectiva de su abrupta cara norte, hasta ahora oculta.
Al llegar a la base de la pendiente final, donde la ladera gana inclinación, ascendemos por la vertiente del Pessó, mucho más herbosa y cómoda que la rocosa cresta.
Tras superar un pequeño rellano y situarnos bajo la cima, tenemos dos opciones, ambas igual de sencillas. Podemos atacar directamente la cumbre por una fácil canal rocosa, sin exposición, o bien flanquearla por la izquierda.
Si optamos por esta segunda alternativa, encontramos una tenue senda que recorre el borde de la empinada cara sur. Aunque resulta algo aérea, constituye un magnífico balcón sobre...
...las dos láminas azuladas de los Estanys del Pessó.
Tras este corto tramo alcanzamos la extensa cumbre del Tuc des Carants. En el horizonte aparecen las montañas de la estación de Boí-Taüll, separadas por el Port d'Erta: a la izquierda, la Pica de Cerví, a la derecha, el Cerví de Durro, el Cap dels Vedats d'Erta y el solitario Corronco.
Hacia el oeste, la cresta prosigue hacia el Tuc des Costes antes de desgajarse en dos ramas, con el ramal de la derecha culminando en el Bony Negre y el Bony Blanc.
Al este, el Valle de Sant Martí prosigue monte arriba hasta llegar al elevado Port de Rus, que comunica el Valle de Boí con la Vall Fosca. Tras él, el sol consigue abrirse paso entre las nubes e ilumina momentáneamente el Pic de Filià, máxima cumbre del valle homónimo.
Hacia el norte, tras la rocosa cara norte del Carants y las verdes praderas del Muntanyó de Llacs, la Vall de Sant Nicolau sigue dividiendo la parte occidental del macizo de Aigüestortes en dos.
Entre el sinfín de montañas del parque nacional destacan las sombrías pirámides del Subenuix y sus acólitos.
De repente, las nubes se abren y nos contemplar fugazmente las montañas más elevadas del parque nacional: el Comaloforno y los Besiberris...
...y la Punta Alta de Comalesbienes, cada una a un lado de Cavallers.
Como las nubes, que parecen cargadas de lluvia, empiezan a acercarse peligrosamente, iniciamos el descenso, ahora por la cresta.
Llegando de nuevo al Colladó del Muntanyó. Antes de alcanzarlo, giramos a la derecha por la pedrera para acortar el regreso.
La pedrera es más sólida que las anteriores y podemos avanzar con cierta rapidez en dirección a los prados que vemos abajo.
Una vez en ellas, avanzamos hacia la derecha siguiendo algunos hitos hasta localizar un amplio tubo herboso que nos conduce directamente al Estany Gran del Pessó.
Llegamos al lago justo cuando comienza a llover, aunque a partir de aquí volvemos a disponer de un sendero bien marcado.
Mientras descendemos por el Barranc del Pessó, tenemos tiempo de despedirnos del Tuc des Carants, cuya inconfundible pirámide va quedando cada vez más arriba a medida que perdemos altura hacia la Ribera de Sant Martí.