El regio escudero de Port del Comte

Puig Sobirà (1.937 m) y Roca de Canalda (1.690 m) desde Canalda

Puig Sobirà, con la Roca de Canalda a la derecha, desde el Cap del Pla

Puig Sobirà, con la Roca de Canalda a la derecha, desde el Cap del Pla

Si el Puig Sobirà es un apéndice del Port del Comte, la Roca de Canalda se puede considerar un apéndice del propio Puig Sobirà. Poco prominente, pero muy atractiva, la base del Roc es una gran muralla rojiza, muy vistosa por lo accidentada que es. En ella encontramos desde secciones agujereadas como un queso gruyere hasta magníficos torreones bien separados de la pared, pasando, evidentemente, por los grandes abrigos rocosos de la base, probablemente el elemento más famoso de la zona. En las «baumas» del Roc de Canalda encontramos varias casas adosadas a la pared, algunas de ellas habitadas hasta una época tan reciente como mediados del siglo pasado, cuya presencia nos da una idea de lo dura que debía ser la vida en estos terrenos de montaña.

En esta ruta se propone visitar los principales puntos de interés del Puig Sobirà, comenzando por la base del Roc de Canalda y sus «baumas» para ascender, por la cara sur del Puig, hasta su doble cumbre. Después, un descenso directo y bastante aventurero hasta los Colls nos permitirá pasar a recorrer la parte alta del Roc de Canalda y descender posteriormente por su cara este, cerrando una circular muy completa en la que conoceremos en profundidad esta gran montaña prepirenaica.

El Port del Comte, uno de los principales macizos del Prepirineo, es un gran cordal calizo, homogéneo tanto en altitud como en relieve, que se extiende durante largos kilómetros como si fuera un desierto calcáreo. Precisamente debido a esta homogeneidad, encontramos muy pocas cumbres destacadas en el macizo, siendo la mayoría (incluido su punto más alto, el Pedró dels Quatre Batlles) apenas protuberancias que emergen en medio del extenso altiplano. Existe, sin embargo, una notable excepción. En su parte más meridional, casi formando un núcleo independiente, encontramos una mole boscosa perfectamente individualizada, circunstancia que la distingue sobremanera dentro de la vasta extensión del Port del Comte.

Estamos hablando del Puig Sobirà, la segunda cumbre más prominente del macizo después, obviamente, de su punto culminante y, sin embargo, una cima mucho más atractiva que el propio techo del Port del Comte. Esta «soberana» montaña bicéfala, separada del núcleo principal por la Collada del Tancat, se aleja bastante de la tónica general de la zona. Un denso bosque cubre buena parte de sus laderas (y también la cumbre, que no destaca precisamente por sus vistas), a excepción de ciertos puntos, sobre todo en su cara sur, donde potentes paredes rompen el dominio dorestal, como ocurre en la Roca de Canalda.

Puig Sobirà, con la Roca de Canalda en primer plano, desde la Creu de Codó

Puig Sobirà, con la Roca de Canalda en primer plano, desde la Creu de Codó

FICHA TÉCNICA

Desnivel780 m

Longitud10,7 km

Altura mínima1.300 m

Altura máxima1.937 m

Dificultad técnicaTramo muy empinado y algo comprometido en el descenso desde el Puig Sobirà Oriental hasta els Colls. Tramo sin camino para el ascenso al Camp del Cirerer y en partes del cresteo de la Roca de Canalda.

Track en Wikiloc
Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Acceso

El inicio de la ruta es la unión entre la pista de la Balma de la Granella y la carretera L-401. Justo antes del inicio de la pista, hay un pequeño apartadero donde caben unos pocos coches. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace a Google Maps.

Fotodescripción

Iniciamos la ruta en la frontera sur del Port del Comte, con dos de sus cumbres más importantes visibles desde el primer momento: el Puig de les Morreres, punto culminante de la Serra de Querol, y el Tossal de la Creu de Codó, con su característica cumbre aplanada.

Iniciamos la ruta en la frontera sur del Port del Comte, con dos de sus cumbres más importantes visibles desde el primer momento: el Puig de les Morreres, punto culminante de la Serra de Querol, y el Tossal de la Creu de Codó, con su característica cumbre aplanada.

Con la gran pared rojiza de la Roca de Canalda frente a nosotros, subimos por la pista (por la cual volveremos) hasta llegar a esta señal. Aquí nos desviaremos por...

Con la gran pared rojiza de la Roca de Canalda frente a nosotros, subimos por la pista (por la cual volveremos) hasta llegar a esta señal. Aquí nos desviaremos por...

...el sendero que nace a mano izquierda y se interna en el bosque.

...el sendero que nace a mano izquierda y se interna en el bosque.

Cuando llegamos a la pared, nos unimos a un sendero en mejor estado que recorre la base de la muralla de forma horizontal. Así pues, lo comenzamos a seguir en dirección oeste, casi siempre pegados a la muralla, que en buena parte del recorrido está horadada con abrigos rocosos de mayor o menor tamaño.

Cuando llegamos a la pared, nos unimos a un sendero en mejor estado que recorre la base de la muralla de forma horizontal. Así pues, lo comenzamos a seguir en dirección oeste, casi siempre pegados a la muralla, que en buena parte del recorrido está horadada con abrigos rocosos de mayor o menor tamaño.

La pared del Roc no es para nada lisa y homogénea, pues está repleta de agujeros y tiene una apariencia multicolor. Además, espontáneamente surgen espolones de la pared, formando recovecos rocosos bastante curiosos, como el de la foto, conocido como el Ditet.

La pared del Roc no es para nada lisa y homogénea, pues está repleta de agujeros y tiene una apariencia multicolor. Además, espontáneamente surgen espolones de la pared, formando recovecos rocosos bastante curiosos, como el de la foto, conocido como el Ditet.

Aunque a veces el sendero principal se aleja de la pared para seguir un trazado más cómodo, senderos secundarios, algo sucios, nos permiten avanzar bajo la muralla en casi todo momento y disfrutar de perspectivas como la de la foto. En el horizonte se distingue la sierra boscosa que debemos alcanzar tras recorrer la base de la Roca.

Aunque a veces el sendero principal se aleja de la pared para seguir un trazado más cómodo, senderos secundarios, algo sucios, nos permiten avanzar bajo la muralla en casi todo momento y disfrutar de perspectivas como la de la foto. En el horizonte se distingue la sierra boscosa que debemos alcanzar tras recorrer la base de la Roca.

Llegando ya al final de nuestro travesía horizontal y después de encontrar previamente varios ejemplos, aunque mucho peor conservados, encontramos la Casa de la Rita, un perfecto modelo de vivienda enteramente construida dentro de un abrigo rocoso. Aunque podemos encontrar varios ejemplos en Catalunya de casas dentro de baumas, de todas las que he visto, esta es la mejor conservada y la más grande. Tiene, además, la particularidad de que, a diferencia de muchas otras, cuenta con techo propio en vez de utilizar el de la bauma.

Llegando ya al final de nuestro travesía horizontal y después de encontrar previamente varios ejemplos, aunque mucho peor conservados, encontramos la Casa de la Rita, un perfecto modelo de vivienda enteramente construida dentro de un abrigo rocoso. Aunque podemos encontrar varios ejemplos en Catalunya de casas dentro de baumas, de todas las que he visto, esta es la mejor conservada y la más grande. Tiene, además, la particularidad de que, a diferencia de muchas otras, cuenta con techo propio en vez de utilizar el de la bauma.

Aunque los moradores de la casa, como Rita, su última habitante, debían de estar acostumbrados, el simple hecho de salir de ella y encontrarse con esto al mirar hacia arriba... Impresionante.

Aunque los moradores de la casa, como Rita, su última habitante, debían de estar acostumbrados, el simple hecho de salir de ella y encontrarse con esto al mirar hacia arriba... Impresionante.

Tras esta visita, seguimos con nuestra travesía, de la que ya podemos distinguir el final. Bajo la última pared que se ve apreciamos, en su parte inferior, una terraza herbosa. Por ahí pasaremos en nuestro camino al collado boscoso que se observa a la izquierda.

Tras esta visita, seguimos con nuestra travesía, de la que ya podemos distinguir el final. Bajo la última pared que se ve apreciamos, en su parte inferior, una terraza herbosa. Por ahí pasaremos en nuestro camino al collado boscoso que se observa a la izquierda.

Cuando abandonamos la pared, se nos presenta una importante bifurcación (aunque en la foto no se distingue muy bien). En la parte sombreada, un sendero desciende con fuerza en dirección a la carretera. Nosotros seguimos por el de la derecha, que asciende en zigzag por una canal arbolada.

Cuando abandonamos la pared, se nos presenta una importante bifurcación (aunque en la foto no se distingue muy bien). En la parte sombreada, un sendero desciende con fuerza en dirección a la carretera. Nosotros seguimos por el de la derecha, que asciende en zigzag por una canal arbolada.

Al llegar a la terraza, vale la pena mirar atrás para ver la muralla de la Roca de Canalda, que hemos recorrido casi entera por su base. En unas horas la recorreremos por arriba.

Al llegar a la terraza, vale la pena mirar atrás para ver la muralla de la Roca de Canalda, que hemos recorrido casi entera por su base. En unas horas la recorreremos por arriba.

El sendero entra en el bosque y nos lleva hasta una pista que viene del Zoo del Pirineu y llega a los Colls, collado por el que también pasaremos tras bajar del Puig Sobirà. Sin embargo, no seguimos ni una ni otra, sino que tomamos la que se abre frente a nosotros.

El sendero entra en el bosque y nos lleva hasta una pista que viene del Zoo del Pirineu y llega a los Colls, collado por el que también pasaremos tras bajar del Puig Sobirà. Sin embargo, no seguimos ni una ni otra, sino que tomamos la que se abre frente a nosotros.

En este punto vemos por primera vez el Puig Sobirà, o al menos la pared tras la cual se esconde su cumbre oeste, la secundaria.

En este punto vemos por primera vez el Puig Sobirà, o al menos la pared tras la cual se esconde su cumbre oeste, la secundaria.

Avanzamos hacia el oeste por la pista sin ganar apenas altura hasta...

Avanzamos hacia el oeste por la pista sin ganar apenas altura hasta...

...que llegamos al inicio de una pista abandonada, señalado con hitos. Si siguiéramos por la pista por la que andamos, llegaríamos al Camp del Cirerer por su parte inferior, teniendo que perder y ganar algo de altura. Como no queremos dar tanto rodeo, intentaremos atajar para ir a buscar la parte superior del campo, aunque ello implique avanzar un rato sin camino. Así pues, tomamos esta pista abandonada.

...que llegamos al inicio de una pista abandonada, señalado con hitos. Si siguiéramos por la pista por la que andamos, llegaríamos al Camp del Cirerer por su parte inferior, teniendo que perder y ganar algo de altura. Como no queremos dar tanto rodeo, intentaremos atajar para ir a buscar la parte superior del campo, aunque ello implique avanzar un rato sin camino. Así pues, tomamos esta pista abandonada.

La pista gira a la derecha y, ya casi desaparecida, avanza hacia el norte hasta difuminarse definitivamente.

La pista gira a la derecha y, ya casi desaparecida, avanza hacia el norte hasta difuminarse definitivamente.

En este punto, giramos a la izquierda y comenzamos un ascenso sin camino por una pedregosa ladera bastante empinada, en lo que será el tramo de subida más duro del día, sobre todo por lo incómodo y engorroso que es.

En este punto, giramos a la izquierda y comenzamos un ascenso sin camino por una pedregosa ladera bastante empinada, en lo que será el tramo de subida más duro del día, sobre todo por lo incómodo y engorroso que es.

Tras superar la ladera, avanzamos a media pendiente hasta situarnos cerca del límite superior del Camp del Cirerer. Unos metros por debajo, intuimos el trazado de una pista y nos dirigimos hacia allí.

Tras superar la ladera, avanzamos a media pendiente hasta situarnos cerca del límite superior del Camp del Cirerer. Unos metros por debajo, intuimos el trazado de una pista y nos dirigimos hacia allí.

Avanzamos por ella hasta...

Avanzamos por ella hasta...

...llegar a una curva, punto en el que empieza a descender nuevamente por el campo. Justo aquí, un sendero se interna en el bosque y llega al final de otra pista contigua. En ese lugar se reanuda y empieza a ascender por la pendiente.

...llegar a una curva, punto en el que empieza a descender nuevamente por el campo. Justo aquí, un sendero se interna en el bosque y llega al final de otra pista contigua. En ese lugar se reanuda y empieza a ascender por la pendiente.

El sendero sale rápidamente del bosque y avanza en diagonal por la árida ladera caliza de la cara sur del Puig Sobirà.

El sendero sale rápidamente del bosque y avanza en diagonal por la árida ladera caliza de la cara sur del Puig Sobirà.

Tras ascender algo más de 100 metros de desnivel, trasponemos una colladito, después del cual aparece el ancho collado que nos servirá para entrar en la cara oeste del Puig Sobirà.

Tras ascender algo más de 100 metros de desnivel, trasponemos una colladito, después del cual aparece el ancho collado que nos servirá para entrar en la cara oeste del Puig Sobirà.

En nuestra travesía se nos despeja por primera vez el panorama occidental, lo que nos permite reconocer otras grandes sierras del Prepirineo de Lleida, como por ejemplo la Serra d'Aubenç, con la soberbia pared del Coscollet, una de las paredes de mayor magnitud de todo el Principado, destacando en el centro.

En nuestra travesía se nos despeja por primera vez el panorama occidental, lo que nos permite reconocer otras grandes sierras del Prepirineo de Lleida, como por ejemplo la Serra d'Aubenç, con la soberbia pared del Coscollet, una de las paredes de mayor magnitud de todo el Principado, destacando en el centro.

O, más allá, el inconfundible perfil serrado del Montsec, concretamente el Montsec de Rúbies, el más oriental y elevado de los tres. La muralla de su cara sur queda disimulada en buena parte de la sierra excepto en su extremo más cercano, donde se distinguen perfectamente la <a href="https://triptomontes.com/roca-alta-y-roca-dels-arcs-desde-les-costes-de-lisaac/">Roca Alta y la Roca dels Arcs</a>. En primer plano, la fortaleza conglomerada de la <a href="https://triptomontes.com/mola-de-sant-honorat-agulla-del-corb-y-roca-del-corb-desde-can-boix/">Mola de Sant Honorat y el macizo del Corb</a>, un desconocido y bellísimo macizo del Alt Urgell.

O, más allá, el inconfundible perfil serrado del Montsec, concretamente el Montsec de Rúbies, el más oriental y elevado de los tres. La muralla de su cara sur queda disimulada en buena parte de la sierra excepto en su extremo más cercano, donde se distinguen perfectamente la Roca Alta y la Roca dels Arcs. En primer plano, la fortaleza conglomerada de la Mola de Sant Honorat y el macizo del Corb, un desconocido y bellísimo macizo del Alt Urgell.

Concluida la diagonal, el sendero entra de nuevo en el bosque unos metros por encima del collado y...

Concluida la diagonal, el sendero entra de nuevo en el bosque unos metros por encima del collado y...

...se une a la pista que recorre la cara oeste del Puig Sobirà. El carril, en suave ascenso, avanza por un bosque bastante aclarado hasta llegar...

...se une a la pista que recorre la cara oeste del Puig Sobirà. El carril, en suave ascenso, avanza por un bosque bastante aclarado hasta llegar...

...al llamado Pas de les Eugues, punto donde la pista salta a la cara norte del Puig en busca de la Collada del Tancat, collado que separa la montaña donde estamos del resto del Port del Comte.

...al llamado Pas de les Eugues, punto donde la pista salta a la cara norte del Puig en busca de la Collada del Tancat, collado que separa la montaña donde estamos del resto del Port del Comte.

Es justo en este momento cuando debemos abandonar la pista y tomar el sendero que, marcado por hitos, sube con decisión por un bosque más denso en busca de la cumbre. El sendero a veces se pierde, aunque, si estamos atentos, siempre veremos algún hito que nos confirma la dirección, que en cualquier caso resulta clara.

Es justo en este momento cuando debemos abandonar la pista y tomar el sendero que, marcado por hitos, sube con decisión por un bosque más denso en busca de la cumbre. El sendero a veces se pierde, aunque, si estamos atentos, siempre veremos algún hito que nos confirma la dirección, que en cualquier caso resulta clara.

Tras ganar unos 100 metros de desnivel, llegamos a la parte alta de la montaña. Los hitos, que no abundan, continúan hacia el este para dirigirse a la cumbre principal del Puig Sobirà. Sin embargo, su vértice geodésico está en su antecima oeste, que queda escondida entre el frondoso arbolado y que tendremos que buscar.

Tras ganar unos 100 metros de desnivel, llegamos a la parte alta de la montaña. Los hitos, que no abundan, continúan hacia el este para dirigirse a la cumbre principal del Puig Sobirà. Sin embargo, su vértice geodésico está en su antecima oeste, que queda escondida entre el frondoso arbolado y que tendremos que buscar.

Tras deambular unos minutos por el bosque, encontramos el vértice, completamente rodeado por la fronda y sin apenas vistas, por lo que el interés paisajístico de esta cima es más bien escaso.

Tras deambular unos minutos por el bosque, encontramos el vértice, completamente rodeado por la fronda y sin apenas vistas, por lo que el interés paisajístico de esta cima es más bien escaso.

Así pues, casi sin pausa, seguimos nuestro itinerario hacia la cumbre oriental del Puig Sobirà, la principal de esta montaña. Avanzamos sin camino, aunque tampoco lo necesitamos, sabiendo que solo tenemos que dirigirnos hacia el este mientras ganamos levemente altura.

Así pues, casi sin pausa, seguimos nuestro itinerario hacia la cumbre oriental del Puig Sobirà, la principal de esta montaña. Avanzamos sin camino, aunque tampoco lo necesitamos, sabiendo que solo tenemos que dirigirnos hacia el este mientras ganamos levemente altura.

En nuestro recorrido pasamos por puntos donde el paisaje se despeja momentáneamente en alguna dirección concreta, divisando, en el caso de esta foto, el panorama occidental: en primer plano, el estético <a href="https://triptomontes.com/cogullo-del-turp-desde-llinars/">Cogulló de Turp</a>; en segundo, las sierras de Carrànima y de Carreu; y, en un tercer plano, la silueta de Guara.

En nuestro recorrido pasamos por puntos donde el paisaje se despeja momentáneamente en alguna dirección concreta, divisando, en el caso de esta foto, el panorama occidental: en primer plano, el estético Cogulló de Turp; en segundo, las sierras de Carrànima y de Carreu; y, en un tercer plano, la silueta de Guara.

En otras ocasiones, se nos abre el panorama septentrional, enteramente dominado por la mole del Port del Comte. En la foto, la Serra de Campelles, una de sus estribaciones, de la cual nos separa el valle de Odèn.

En otras ocasiones, se nos abre el panorama septentrional, enteramente dominado por la mole del Port del Comte. En la foto, la Serra de Campelles, una de sus estribaciones, de la cual nos separa el valle de Odèn.

La meseta somital del Port del Comte, donde se encuentran sus cimas, se intuye en lo alto de las extensas laderas calizas que protegen todo su contorno. El <a href="https://triptomontes.com/el-port-del-comte-y-sus-5-cumbres-desde-estivella/">Pedró dels Quatre Batlles</a>, su cumbre más alta, no se distingue bien, pero el amplísimo domo de la Gespeguera es bien visible en la parte izquierda.

La meseta somital del Port del Comte, donde se encuentran sus cimas, se intuye en lo alto de las extensas laderas calizas que protegen todo su contorno. El Pedró dels Quatre Batlles, su cumbre más alta, no se distingue bien, pero el amplísimo domo de la Gespeguera es bien visible en la parte izquierda.

No tardamos en llegar a la cumbre del Puig Sobirà, ocupada por un gran hito y un poste metálico con su correspondiente buzón.

No tardamos en llegar a la cumbre del Puig Sobirà, ocupada por un gran hito y un poste metálico con su correspondiente buzón.

La cima ofrece similar visibilidad que la antecima oeste, así que, si queremos ver algo, tenemos que avanzar hacia su extremo oriental para poder disfrutar...

La cima ofrece similar visibilidad que la antecima oeste, así que, si queremos ver algo, tenemos que avanzar hacia su extremo oriental para poder disfrutar...

...de una panorámica completa del Port del Comte, con sus dos partes, el Port del Comte propiamente dicho, y la Serra de Querol, a la derecha, bien separadas por el ancho rellano de la Bòfia.

...de una panorámica completa del Port del Comte, con sus dos partes, el Port del Comte propiamente dicho, y la Serra de Querol, a la derecha, bien separadas por el ancho rellano de la Bòfia.

Si miramos un poco más hacia el este, tenemos una soberbia perspectiva de otro de los grandes macizos del Prepirineo Oriental catalán: la Serra d'Ensija.

Si miramos un poco más hacia el este, tenemos una soberbia perspectiva de otro de los grandes macizos del Prepirineo Oriental catalán: la Serra d'Ensija.

Tras desayunar algo, empezamos el retorno. Lo habitual sería volver sobre nuestros pasos para recuperar la pista y rodear el Puig Sobirà por el norte, para después tomar el camino que, desde la Collada de les Credes, desciende de nuevo hasta la carretera. Sin embargo, esto implica un buen rodeo. Por ello, decidimos realizar un descenso mucho más directo y bajar por la empinada arista sureste del Puig Sobirà.

Tras desayunar algo, empezamos el retorno. Lo habitual sería volver sobre nuestros pasos para recuperar la pista y rodear el Puig Sobirà por el norte, para después tomar el camino que, desde la Collada de les Credes, desciende de nuevo hasta la carretera. Sin embargo, esto implica un buen rodeo. Por ello, decidimos realizar un descenso mucho más directo y bajar por la empinada arista sureste del Puig Sobirà.

Al principio seguimos unos hitos que desaparecen rápidamente mientras nos adentramos en un terreno cada vez más empinado y pedregoso. Es muy importante acertar la dirección correcta en este descenso, porque, en caso contrario, nos encontraríamos de frente con una de las numerosas paredes que defienden el Puig Sobirà. Para quien no quiera complicarse la vida, recomiendo volver por el camino normal.

Al principio seguimos unos hitos que desaparecen rápidamente mientras nos adentramos en un terreno cada vez más empinado y pedregoso. Es muy importante acertar la dirección correcta en este descenso, porque, en caso contrario, nos encontraríamos de frente con una de las numerosas paredes que defienden el Puig Sobirà. Para quien no quiera complicarse la vida, recomiendo volver por el camino normal.

Alrededor de los 1.800 metros de altura llegamos a la parte más empinada del descenso. El bosque, prácticamente vertical en este punto, resulta un engorro, porque nos impide ver con claridad dónde poner los pies. Al menos podemos ayudarnos de las ramas para descender con algo más de seguridad.

Alrededor de los 1.800 metros de altura llegamos a la parte más empinada del descenso. El bosque, prácticamente vertical en este punto, resulta un engorro, porque nos impide ver con claridad dónde poner los pies. Al menos podemos ayudarnos de las ramas para descender con algo más de seguridad.

Cuando el bosque se despeja lo suficiente, nos reconforta comprobar cómo los prados de la Roca de Canalda van acercándose poco a poco.

Cuando el bosque se despeja lo suficiente, nos reconforta comprobar cómo los prados de la Roca de Canalda van acercándose poco a poco.

Tras superar la parte más complicada del descenso, la pendiente va disminuyendo, cosa que facilita la andadura. Es en este momento cuando cambiamos de dirección y nos dirigimos hacia el sur para llegar a los Colls, donde encontramos un poste de direcciones. Hasta aquí llega la pista por la que hemos caminado hace unas horas, siendo ésta otra buena opción de retorno. Como nosotros queremos visitar la Roca de Canalda y completar una circular, seguimos recto por el sendero que se abre delante de nosotros.

Tras superar la parte más complicada del descenso, la pendiente va disminuyendo, cosa que facilita la andadura. Es en este momento cuando cambiamos de dirección y nos dirigimos hacia el sur para llegar a los Colls, donde encontramos un poste de direcciones. Hasta aquí llega la pista por la que hemos caminado hace unas horas, siendo ésta otra buena opción de retorno. Como nosotros queremos visitar la Roca de Canalda y completar una circular, seguimos recto por el sendero que se abre delante de nosotros.

Pocos metros más allá del poste, pegado a la pared de la Roca, existe un magnífico mirador del punto cardinal que nos quedaba por ver, el meridional, donde tenemos vistas tan fabulosas como la de Montserrat alineado con el embalse de Sant Ponç.

Pocos metros más allá del poste, pegado a la pared de la Roca, existe un magnífico mirador del punto cardinal que nos quedaba por ver, el meridional, donde tenemos vistas tan fabulosas como la de Montserrat alineado con el embalse de Sant Ponç.

O esta otra, de la pared del Puig Sobirà vigilando el Camp del Cirerer, por donde hemos andado hace un rato.

O esta otra, de la pared del Puig Sobirà vigilando el Camp del Cirerer, por donde hemos andado hace un rato.

Aunque pueda parecerlo, no estamos en la cumbre propiamente dicha de la Roca de Canalda, que se ubica un poco más hacia el este. Para llegar hasta ella, simplemente debemos recorrer los suaves prados en dirección a la cima, que distinguimos en el otro extremo de la montaña.

Aunque pueda parecerlo, no estamos en la cumbre propiamente dicha de la Roca de Canalda, que se ubica un poco más hacia el este. Para llegar hasta ella, simplemente debemos recorrer los suaves prados en dirección a la cima, que distinguimos en el otro extremo de la montaña.

En un momento dado, una breve pero densa barrera de arbustos nos obstaculiza el paso.A pesar de que podríamos luchar por abrirnos camino, es preferible acercarnos al borde del cortado, donde los árboles ceden un poco, y atravesar la barrera con comodidad.

En un momento dado, una breve pero densa barrera de arbustos nos obstaculiza el paso.A pesar de que podríamos luchar por abrirnos camino, es preferible acercarnos al borde del cortado, donde los árboles ceden un poco, y atravesar la barrera con comodidad.

Avanzando unos metros por el mismo borde de la muralla, sin peligro pero con sensación aérea, aparecemos en la cumbre de la Roca de Canalda, también llamada Cap de la Roca de Canalda para diferenciar la montaña en sí de su punto culminante.

Avanzando unos metros por el mismo borde de la muralla, sin peligro pero con sensación aérea, aparecemos en la cumbre de la Roca de Canalda, también llamada Cap de la Roca de Canalda para diferenciar la montaña en sí de su punto culminante.

Sin ningún tipo de vegetación que nos tape las vistas, tenemos ante nosotros la mejor panorámica del día, especialmente sobre el reino de peñas que surge en la frontera entre el Berguedà y el Solsonés. A la izquierda, la ya mencionada Serra d'Ensija; en el centro, las grandes cúpulas boscosas de los <a href="https://triptomontes.com/rasos-de-dalt-rasos-de-baix-torreta-dels-enginyers-roca-dauro-y-cogullo-destela/">Rasos de Peguerae</a> en el centro, alineadas con el risco aislado del Tossal de la Creu del Codó y, en el extremo derecho...

Sin ningún tipo de vegetación que nos tape las vistas, tenemos ante nosotros la mejor panorámica del día, especialmente sobre el reino de peñas que surge en la frontera entre el Berguedà y el Solsonés. A la izquierda, la ya mencionada Serra d'Ensija; en el centro, las grandes cúpulas boscosas de los Rasos de Peguerae en el centro, alineadas con el risco aislado del Tossal de la Creu del Codó y, en el extremo derecho...

...las fortalezas de conglomerado que guardan el invisible embalse de la Llosa del Cavall; con la <a href="https://triptomontes.com/tossal-de-vall-llonga-y-mola-de-lord/">Mola de Lord</a> y su santuario en el centro de la foto, mientras que al otro lado del pantano aparece el curioso sinclinal de la Serra de Busa. Tras esta última sierra se puede ver la poco conocida <a href="https://triptomontes.com/serrat-de-runers-tossal-de-tresserra-tossal-de-vilella-y-tossal-del-termenat-desde-capolat/">Serra dels Tossals</a>, que visitamos hace un tiempo.

...las fortalezas de conglomerado que guardan el invisible embalse de la Llosa del Cavall; con la Mola de Lord y su santuario en el centro de la foto, mientras que al otro lado del pantano aparece el curioso sinclinal de la Serra de Busa. Tras esta última sierra se puede ver la poco conocida Serra dels Tossals, que visitamos hace un tiempo.

También vale la pena mirar atrás para observar las dos cabezas que conforman el Puig Sobirà. Es precisamente desde aquí donde comprendemos mejor por qué debemos acertar con el camino al descender por la arista sureste: solo existe una corta banda boscosa por la que se puede bajar con facilidad; todo lo demás está cortado por muros calizos.

También vale la pena mirar atrás para observar las dos cabezas que conforman el Puig Sobirà. Es precisamente desde aquí donde comprendemos mejor por qué debemos acertar con el camino al descender por la arista sureste: solo existe una corta banda boscosa por la que se puede bajar con facilidad; todo lo demás está cortado por muros calizos.

Ahora ya sí, empezamos el retorno definitivo. Lo hacemos inicialmente sin camino, descendiendo por la cara norte de la Roca de Canalda por un terreno empinado pero cómodo hasta que...

Ahora ya sí, empezamos el retorno definitivo. Lo hacemos inicialmente sin camino, descendiendo por la cara norte de la Roca de Canalda por un terreno empinado pero cómodo hasta que...

...nos encontramos con el sendero de la Roca, que habíamos abandonado cerca de los Colls y que ya no volveremos a dejar.

...nos encontramos con el sendero de la Roca, que habíamos abandonado cerca de los Colls y que ya no volveremos a dejar.

El sendero nos lleva hasta un rellano calizo, al otro extremo del cual termina una pista. Es la misma pista al inicio de la cual hemos dejado el coche.

El sendero nos lleva hasta un rellano calizo, al otro extremo del cual termina una pista. Es la misma pista al inicio de la cual hemos dejado el coche.

Aquí ya nos despedimos del Puig Sobirà, cuya cumbre se yergue al fondo del barranco por el que hemos descendido y que dejaremos de ver en breve.

Aquí ya nos despedimos del Puig Sobirà, cuya cumbre se yergue al fondo del barranco por el que hemos descendido y que dejaremos de ver en breve.

Avanzando por la pista, vemos como la pared de la Roca de Canalda va ganando potencia a medida que empieza su recorrido hacia el oeste.

Avanzando por la pista, vemos como la pared de la Roca de Canalda va ganando potencia a medida que empieza su recorrido hacia el oeste.

La pista atraviesa un portillo entre rocas cerca de la Balma de la Granella y continúa su descenso.

La pista atraviesa un portillo entre rocas cerca de la Balma de la Granella y continúa su descenso.

Llegamos a tocar la incipiente pared de la Roca de Canalda antes de emprender...

Llegamos a tocar la incipiente pared de la Roca de Canalda antes de emprender...

...el descenso definitivo hacia la carretera, finalizando esta ruta a una magnífica montaña del Prepirineo de Lleida.

...el descenso definitivo hacia la carretera, finalizando esta ruta a una magnífica montaña del Prepirineo de Lleida.