Por las alturas del Collsacabra

Pla del Prat (1.316 m), Cabrera (1.307 m), Puig de la Bastida (1.242 m), Aiats (1.311 m) desde Sant Julià de Cabrera

La Serra de Cabrera desde Sant Julià de Cabrera

La Serra de Cabrera desde Sant Julià de Cabrera

La Serralada Transversal es la formación montañosa que sirve como punto de confluencia entre las Cordilleras Costeras Catalanas y el Pirineo. No es una unidad de relieve especialmente extensa y sus límites están poco definidos, pero concentra algunas de las montañas más conocidas de la región, como el agreste Puigsacalm o los famosos volcanes de la Garrotxa. La parte central de la Serralada Transversal es el Collsacabra o Cabrerès, un altiplano que separa las planicies de Osona y la Garrotxa. El Collsacabra tiene un perfil inconfundible desde la lejanía, pues en su parte más elevada sobresalen afiladas sierras protegidas por grandes paredes que surgen abruptamente entre el frondoso hayedo que recubre el Cabrerés. El punto culminante de estos cordales es la Serra de Cabrera, en cuya parte superior se encuentra el imponente santuario de la Mare de Déu de Cabrera y cuya cumbre es probablemente una de las más visitadas del noreste catalán. Formando parte del mismo núcleo montañoso, pero separado por profundos collados, encontramos los imponentes Cingles d’Aiats, de características muy similares a Cabrera, aunque orientados hacia el sur.  Ambos macizos forman una gran muralla de intenso color blanco, cuya quebrada silueta es perfectamente visible desde numerosos puntos del principado. En esta reseña se propone recorrer en una completa circular la práctica totalidad de la Serra de Cabrera, trazando un «ocho» que nos permitirá ascender y posteriormente descender los dos núcleos del macizo y recorrer sus airosos cordales, disfrutando de uno de los paisajes más singulares y panorámicos del nordeste de Catalunya.

FICHA TÉCNICA

Desnivel740 m

Longitud11,9 km

Altura mínima950 m

Altura máxima1.316 m

Dificultad técnicaNula. En todo momento iremos por un buen sendero, aunque con tramos empinados. Dos cortos pasos equipados con grapas en la subida al Pla del Prat.

Track en Wikiloc
Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Acceso

El inicio de la ruta es el santuario de Sant Julià de Cabrera, donde hay un pequeño parking, con espacio para pocos coches. Sin embargo, en la carretera hacia el Collet de Sant Julià, se puede aparcar sin problema en múltiples ensanchamientos de la misma pista. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace a Google Maps.

Fotodescripción

Empezamos la ruta ya con los imponentes muros blancos de Cabrera despuntando por encima de nuestras cabezas.

Empezamos la ruta ya con los imponentes muros blancos de Cabrera despuntando por encima de nuestras cabezas.

No nos dirigiremos directamente  hacia ellos, pues accederemos a lo más alto de Cabrera por la parte más septentrional de la sierra, conocida como el Pla del Prat. Primero seguimos por la carretera hasta llegar al cercano Collet de Sant Julià.

No nos dirigiremos directamente hacia ellos, pues accederemos a lo más alto de Cabrera por la parte más septentrional de la sierra, conocida como el Pla del Prat. Primero seguimos por la carretera hasta llegar al cercano Collet de Sant Julià.

Desde el mismo collado sale el camino de la Serrica, que utilizaremos para ascender a la parte alta del cordal.

Desde el mismo collado sale el camino de la Serrica, que utilizaremos para ascender a la parte alta del cordal.

El sendero, que asciende con fuerza en todo momento, se pierde en zonas de arenisca como esta, pero, en estos casos aparecen marcas azules que nos guían hasta recuperar de nuevo el sendero.

El sendero, que asciende con fuerza en todo momento, se pierde en zonas de arenisca como esta, pero, en estos casos aparecen marcas azules que nos guían hasta recuperar de nuevo el sendero.

En caso de no encontrarlo fácilmente, debemos buscarlo en la parte izquierda de la arista que estamos recorriendo y rápidamente recuperaremos el sendero.

En caso de no encontrarlo fácilmente, debemos buscarlo en la parte izquierda de la arista que estamos recorriendo y rápidamente recuperaremos el sendero.

La arista, que conduce directamente al Pla del Prat, presenta algunos tramos abruptos que el camino sortea normalmente por la izquierda. En algunos puntos encontramos incluso tramos equipados con cables de vida para facilitar el paso.

La arista, que conduce directamente al Pla del Prat, presenta algunos tramos abruptos que el camino sortea normalmente por la izquierda. En algunos puntos encontramos incluso tramos equipados con cables de vida para facilitar el paso.

A mitad de recorrido encontramos esta bifurcación, con varias opciones para subir a Cabrera. Si tomáramos el camino de la izquierda iríamos por el boscoso camino de la Baga. Nosotros seguimos por el de la derecha, que nos lleva de nuevo...

A mitad de recorrido encontramos esta bifurcación, con varias opciones para subir a Cabrera. Si tomáramos el camino de la izquierda iríamos por el boscoso camino de la Baga. Nosotros seguimos por el de la derecha, que nos lleva de nuevo...

...al soleado y árido crestón de arenisca de la Serrica, con inmejorables vistas sobre...

...al soleado y árido crestón de arenisca de la Serrica, con inmejorables vistas sobre...

...el liso frontón de Cabrera, cuyo santuario empieza a despuntar por encima del blanco muro.

...el liso frontón de Cabrera, cuyo santuario empieza a despuntar por encima del blanco muro.

Cuando nos acercamos a lo alto de la sierra, la arista se ensancha justo antes de verse interrumpida por un muro vertical.

Cuando nos acercamos a lo alto de la sierra, la arista se ensancha justo antes de verse interrumpida por un muro vertical.

El camino llega hasta la base de esta pared y la recorre por debajo hacia la derecha, utilizando viras para ganar altura hasta que, cuando la pared cede, aprovecha una canal equipada con grapas para entrar en el altiplano del Pla del Prat.

El camino llega hasta la base de esta pared y la recorre por debajo hacia la derecha, utilizando viras para ganar altura hasta que, cuando la pared cede, aprovecha una canal equipada con grapas para entrar en el altiplano del Pla del Prat.

Antes de entrar en el bosque del Pla del Prat aprovechamos un tramo despejado para echar un vistazo al punto de inicio de nuestra ruta, la iglesia de Sant Julià de Cabrera. Más allá, se extiende la mitad sur de la verde región del Collsacabra, que tiene como telón de fondo...

Antes de entrar en el bosque del Pla del Prat aprovechamos un tramo despejado para echar un vistazo al punto de inicio de nuestra ruta, la iglesia de Sant Julià de Cabrera. Más allá, se extiende la mitad sur de la verde región del Collsacabra, que tiene como telón de fondo...

...el imponente Montseny, rey indiscutible de la Cordillera Costera Catalana, con sus dos principales macizos: el del <a href="https://triptomontes.com/les-agudes-y-turo-de-lhome-desde-arbucies/">Turó de l'Home y les Agudes</a> y el masivo <a href="https://triptomontes.com/matagalls-desde-coll-formic-y-retorno-por-sant-segimon/">Matagalls</a>.

...el imponente Montseny, rey indiscutible de la Cordillera Costera Catalana, con sus dos principales macizos: el del Turó de l'Home y les Agudes y el masivo Matagalls.

La parte alta de las montañas de Cabrera es prácticamente llana, en claro contraste con sus verticales contornos. El sendero atraviesa el bosque del Pla del Prat para dirigirse hacia la montaña de Cabrera.

La parte alta de las montañas de Cabrera es prácticamente llana, en claro contraste con sus verticales contornos. El sendero atraviesa el bosque del Pla del Prat para dirigirse hacia la montaña de Cabrera.

Pero antes queremos desviarnos para visitar lo que es la cumbre del Pla del Prat que, aparentemente y según los mapas, es la máxima altura de todo el macizo. Rápidamente comprobamos, sin embargo, que se trata de una cumbre totalmente olvidada, pues no hay camino alguno ni señales que permitan visitarla.

Pero antes queremos desviarnos para visitar lo que es la cumbre del Pla del Prat que, aparentemente y según los mapas, es la máxima altura de todo el macizo. Rápidamente comprobamos, sin embargo, que se trata de una cumbre totalmente olvidada, pues no hay camino alguno ni señales que permitan visitarla.

Avanzando sin camino por el bosque llegamos a lo que parece ser el punto culminante de esta montaña, más o menos cerca de este árbol. Lo sabemos porque, a partir de aquí, todo hace bajada y porque hemos mirado el GPS; de lo contrario, ni siquiera sabríamos que estamos en el punto más alto de todo el Collsacabra. Dejando de lado las ganas de coronar el techo del macizo, no hay aliciente alguno para visitar esta cima: las vistas son nulas y el acceso es bastante sucio. Cosas curiosas que pasan a veces en la montaña.

Avanzando sin camino por el bosque llegamos a lo que parece ser el punto culminante de esta montaña, más o menos cerca de este árbol. Lo sabemos porque, a partir de aquí, todo hace bajada y porque hemos mirado el GPS; de lo contrario, ni siquiera sabríamos que estamos en el punto más alto de todo el Collsacabra. Dejando de lado las ganas de coronar el techo del macizo, no hay aliciente alguno para visitar esta cima: las vistas son nulas y el acceso es bastante sucio. Cosas curiosas que pasan a veces en la montaña.

Tras esta corta visita, volvemos al sendero, que avanza en llano por el cerrado bosque hasta que, repentinamente...

Tras esta corta visita, volvemos al sendero, que avanza en llano por el cerrado bosque hasta que, repentinamente...

...el panorama se abre y el paso se corta ante una profunda brecha. Estamos en l'Osca de Cabrera, el tajo de la sierra que separa el núcleo del Pla del Prat del de Cabrera propiamente dicho.

...el panorama se abre y el paso se corta ante una profunda brecha. Estamos en l'Osca de Cabrera, el tajo de la sierra que separa el núcleo del Pla del Prat del de Cabrera propiamente dicho.

Desde este airoso mirador observamos el contraste que hace famoso a este macizo: totalmente llano y extenso en su parte alta y completamente vertical en sus contornos.

Desde este airoso mirador observamos el contraste que hace famoso a este macizo: totalmente llano y extenso en su parte alta y completamente vertical en sus contornos.

Mediante un zigzag bajamos del mirador y nos disponemos a atravesar l'Osca. A pesar de lo impresionante del paso, no tiene dificultad alguna: el camino es más ancho de lo que parece y, además, hay una barandilla.

Mediante un zigzag bajamos del mirador y nos disponemos a atravesar l'Osca. A pesar de lo impresionante del paso, no tiene dificultad alguna: el camino es más ancho de lo que parece y, además, hay una barandilla.

Y así, casi sin querer, llegamos a la cumbre de Cabrera. Irónicamente, la cima más famosa del macizo es la más baja de las principales, puesto que tanto el Pla del Prat (la montaña por la que acabamos de pasar) como Aiats (el otro núcleo del macizo) son unos metros más altos que Cabrera, en cuya cima se encuentran los restos del antiguo castillo de los vizcondes de Cabrera, una de las dinastías más poderosas de la Catalunya medieval.

Y así, casi sin querer, llegamos a la cumbre de Cabrera. Irónicamente, la cima más famosa del macizo es la más baja de las principales, puesto que tanto el Pla del Prat (la montaña por la que acabamos de pasar) como Aiats (el otro núcleo del macizo) son unos metros más altos que Cabrera, en cuya cima se encuentran los restos del antiguo castillo de los vizcondes de Cabrera, una de las dinastías más poderosas de la Catalunya medieval.

A simple vista se aprecia como el Pla del Prat es ligeramente más alto, limitando las vistas hacia el norte. A pesar de eso, a cada lado de esta montaña vemos dos gigantes del montañismo catalán.

A simple vista se aprecia como el Pla del Prat es ligeramente más alto, limitando las vistas hacia el norte. A pesar de eso, a cada lado de esta montaña vemos dos gigantes del montañismo catalán.

A la izquierda, tras el <a href="https://triptomontes.com/bellmunt-desde-vidra-por-el-salt-del-moli-y-degollats/">Santuari de Bellmunt</a>, la descomunal horca pétrea del <a href="https://triptomontes.com/pollego-superior-del-pedraforca-desde-el-mirador-del-gresolet/">Pedraforca</a>, probablemente la montaña más emblemática de Catalunya.

A la izquierda, tras el Santuari de Bellmunt, la descomunal horca pétrea del Pedraforca, probablemente la montaña más emblemática de Catalunya.

A la derecha, el descarnado muro del <a href="https://triptomontes.com/puigsacalm-puig-dels-llops-y-puig-corneli-desde-joanetes-por-la-canal-dels-ganxos-nous/">Puigscalm</a>, la montaña más alta de la Serralada Transversal.

A la derecha, el descarnado muro del Puigscalm, la montaña más alta de la Serralada Transversal.

Finalmente, hacia el sur, aparece la boscosa cara norte del pequeño submacizo de Aiats, bien diferente a la gran pared que defiende toda la vertiente opuesta. La aplanada cumbre de la izquierda es el Puig de la Bastida, por donde empezaremos el cresteo integral de todo Aiats.

Finalmente, hacia el sur, aparece la boscosa cara norte del pequeño submacizo de Aiats, bien diferente a la gran pared que defiende toda la vertiente opuesta. La aplanada cumbre de la izquierda es el Puig de la Bastida, por donde empezaremos el cresteo integral de todo Aiats.

Desde la cumbre de Cabrera, este estético pasillo de roca gris nos conduce al Santuari de Cabrera, en una de las imágenes más icónicas, si no la que más, de esta ruta.

Desde la cumbre de Cabrera, este estético pasillo de roca gris nos conduce al Santuari de Cabrera, en una de las imágenes más icónicas, si no la que más, de esta ruta.

Mientras vamos acercándonos al santuario, comprobamos como las panorámicas son dilatadísimas, apreciándose perfectamente tras el altiplano del Moianès, los dos grandes macizos de la Catalunya Central: <a href="https://triptomontes.com/la-mola-y-montcau-desde-el-coll-destenalles/">Sant Llorenç del Munt</a> y <a href="https://triptomontes.com/miranda-de-santa-magdalena-lalbarda-castellana-sant-jeroni/">Montserrat</a>.

Mientras vamos acercándonos al santuario, comprobamos como las panorámicas son dilatadísimas, apreciándose perfectamente tras el altiplano del Moianès, los dos grandes macizos de la Catalunya Central: Sant Llorenç del Munt y Montserrat.

Atrás dejamos el Pla del Prat, que muestra una estampa cada vez más imponente. A la derecha, las grandes paredes de l'Osca de Cabrera.

Atrás dejamos el Pla del Prat, que muestra una estampa cada vez más imponente. A la derecha, las grandes paredes de l'Osca de Cabrera.

Enclavados en el corazón del Prepirineo Oriental y rodeados de riscos y frondosos bosques, vemos la tricéfala Serra d'Ensija y el Pedraforca.

Enclavados en el corazón del Prepirineo Oriental y rodeados de riscos y frondosos bosques, vemos la tricéfala Serra d'Ensija y el Pedraforca.

Tras el Catllaràs, el augusto <a href="https://triptomontes.com/vulturo-puig-de-les-gralleres-pujolar-de-roca-grossa-y-torreta-del-cadi-por-el-coll-de-jovell/">Cadí </a>, con muy poca nieve para ser febrero.

Tras el Catllaràs, el augusto Cadí , con muy poca nieve para ser febrero.

Y, separado del Cadí por la agreste cadena del Moixeró, la mole de <a href="https://triptomontes.com/tosa-dalp-cap-del-serrat-gran-y-puigllancada-por-el-coll-de-pal/">la Tossa d'Alp</a>, cerrando por el este lo más granado del Prepirineo catalán.

Y, separado del Cadí por la agreste cadena del Moixeró, la mole de la Tossa d'Alp, cerrando por el este lo más granado del Prepirineo catalán.

No tardamos en llegar al extenso Santuari de la Mare de Déu de Cabrera, que cuenta con una hostería donde se puede comer los fines de semana.

No tardamos en llegar al extenso Santuari de la Mare de Déu de Cabrera, que cuenta con una hostería donde se puede comer los fines de semana.

Hacia el este, el Collsacabra pierde altura bruscamente en dirección a las llanuras de Girona, pero la Serralada Transversal aún vuelve a elevarse en forma de dos prominentes macizos antes de desaparecer definitivamente: el Puigsallança y el Puigsou. Mucho más cerca, justo debajo de nosotros, vemos la Casa Nova de Racons, desde donde parte la pista que nos llevará a la base del Puig de la Bastida.

Hacia el este, el Collsacabra pierde altura bruscamente en dirección a las llanuras de Girona, pero la Serralada Transversal aún vuelve a elevarse en forma de dos prominentes macizos antes de desaparecer definitivamente: el Puigsallança y el Puigsou. Mucho más cerca, justo debajo de nosotros, vemos la Casa Nova de Racons, desde donde parte la pista que nos llevará a la base del Puig de la Bastida.

Hemos cubierto la mitad del macizo, todavía nos queda la otra por recorrer. Para ello, primero descendemos hasta el Coll del Bram, el collado que separa Cabrera de Aiats, por una pared casi vertical que ha sido convenientemente excavada para labrar un buen camino de acceso al santuario.

Hemos cubierto la mitad del macizo, todavía nos queda la otra por recorrer. Para ello, primero descendemos hasta el Coll del Bram, el collado que separa Cabrera de Aiats, por una pared casi vertical que ha sido convenientemente excavada para labrar un buen camino de acceso al santuario.

Una vez en el Coll del Bram, punto central del "ocho" que trazaremos sobre el mapa y al que tendremos que regresar, podríamos ascender directamente a Aiats, pero preferimos ascender por la otra punta de la cresta para que el descenso sea más directo. Para ello, seguimos descendiendo por la pista.

Una vez en el Coll del Bram, punto central del "ocho" que trazaremos sobre el mapa y al que tendremos que regresar, podríamos ascender directamente a Aiats, pero preferimos ascender por la otra punta de la cresta para que el descenso sea más directo. Para ello, seguimos descendiendo por la pista.

Atrás dejamos el tremendo muro de Cabrera. Si no fuera por la barandilla que zigzaguea por el espolón, costaría de creer que por ahí se puede bajar.

Atrás dejamos el tremendo muro de Cabrera. Si no fuera por la barandilla que zigzaguea por el espolón, costaría de creer que por ahí se puede bajar.

Descendidos unos 100 metros por la pista, aparece una pista secundaria de tierra, marcada como GR, que se desvía a la derecha. La tomamos para llegar a la Casa Nova de Racons.

Descendidos unos 100 metros por la pista, aparece una pista secundaria de tierra, marcada como GR, que se desvía a la derecha. La tomamos para llegar a la Casa Nova de Racons.

Atravesamos la finca de la masía por la pista, con Aiats y el Puig de la Bastida esperándonos al otro lado de esta gran pradera.

Atravesamos la finca de la masía por la pista, con Aiats y el Puig de la Bastida esperándonos al otro lado de esta gran pradera.

Dejada atrás la Casa Nova de Racons, solo tenemos que seguir la pista principal, que recorre el altiplano, con el objetivo puesto en el ancho collado situado debajo del Puig de la Bastida, cuya arista norte vamos a remontar.

Dejada atrás la Casa Nova de Racons, solo tenemos que seguir la pista principal, que recorre el altiplano, con el objetivo puesto en el ancho collado situado debajo del Puig de la Bastida, cuya arista norte vamos a remontar.

Atravesamos un par de rieras, protegidas por portones para el ganado, y en poco rato llegamos...

Atravesamos un par de rieras, protegidas por portones para el ganado, y en poco rato llegamos...

...al extenso collado de Saiols.

...al extenso collado de Saiols.

Enfrente tenemos una atractiva estampa del Puig de la Bastida, un cono casi perfecto cuyo ascenso se presume bastante empinado.

Enfrente tenemos una atractiva estampa del Puig de la Bastida, un cono casi perfecto cuyo ascenso se presume bastante empinado.

La subida a esta montaña empieza en un hito construido justo al lado de la pista, desde nos internamos de nuevo en el bosque.

La subida a esta montaña empieza en un hito construido justo al lado de la pista, desde nos internamos de nuevo en el bosque.

No tardamos en comprobar que nuestras suposiciones eran ciertas, puesto que desde un primer momento el sendero pica con fuerza.

No tardamos en comprobar que nuestras suposiciones eran ciertas, puesto que desde un primer momento el sendero pica con fuerza.

Pero si el sendero es empinado, es un hecho que se gana altura más rápidamente, y no pasa mucho tiempo antes de llegar a la alargada y aplanada cumbre del Puig de la Bastida.

Pero si el sendero es empinado, es un hecho que se gana altura más rápidamente, y no pasa mucho tiempo antes de llegar a la alargada y aplanada cumbre del Puig de la Bastida.

Atrás queda la fortaleza de Cabrera, con el profundo Coll del Bram separándola de Aiats.

Atrás queda la fortaleza de Cabrera, con el profundo Coll del Bram separándola de Aiats.

Mirando hacia el norte constatamos como la parte central de la Garrotxa, con su capital, Olot, a la derecha de la foto, es la única zona libre de montañas. Su extremo septentrional, en cambio, es una de las regiones más abruptas de Catalunya, con el Comanegra coronando la comarca. Pero, aunque abrupta, las alturas garrotxinas no pueden competir con el coloso que aparece en el horizonte: el soberbio <a href="https://triptomontes.com/canigo-barbet-y-puig-sec-desde-los-masos-de-vallmanya/">Canigó</a>, la última montaña del Pirineo.

Mirando hacia el norte constatamos como la parte central de la Garrotxa, con su capital, Olot, a la derecha de la foto, es la única zona libre de montañas. Su extremo septentrional, en cambio, es una de las regiones más abruptas de Catalunya, con el Comanegra coronando la comarca. Pero, aunque abrupta, las alturas garrotxinas no pueden competir con el coloso que aparece en el horizonte: el soberbio Canigó, la última montaña del Pirineo.

Tras un corto descanso, descendemos los 50 metros que nos separan del coll de Sabastida y empezamos el ascenso de los últimos 100 metros de desnivel hasta la cercana cumbre de Aiats.

Tras un corto descanso, descendemos los 50 metros que nos separan del coll de Sabastida y empezamos el ascenso de los últimos 100 metros de desnivel hasta la cercana cumbre de Aiats.

La subida es empinada sin llegar a los niveles del ascenso al Puig de la Bastida, e incluso encontramos escaleras talladas en la roca.

La subida es empinada sin llegar a los niveles del ascenso al Puig de la Bastida, e incluso encontramos escaleras talladas en la roca.

La pendiente remite al llegar a la parte alta y, en breve, nos plantamos...

La pendiente remite al llegar a la parte alta y, en breve, nos plantamos...

...al borde del vacío de los Cingles d'Aiats.

...al borde del vacío de los Cingles d'Aiats.

Al igual que en el Pla del Prat, la cumbre no está señalizada, pero al menos el camino pasa por ella. El panorama meridional queda ahora totalmente abierto, pudiendo ver el límite del Collsacabra (y, por consiguiente, de la Serralada Transversal) en los cortados de Tavertet, que se hunden en el profundo desfiladero del Ter. Más allá, ya en la Cordillera Prelitoral, aparecen las siluetas de les Guilleries y, omnipresente, el Montseny.

Al igual que en el Pla del Prat, la cumbre no está señalizada, pero al menos el camino pasa por ella. El panorama meridional queda ahora totalmente abierto, pudiendo ver el límite del Collsacabra (y, por consiguiente, de la Serralada Transversal) en los cortados de Tavertet, que se hunden en el profundo desfiladero del Ter. Más allá, ya en la Cordillera Prelitoral, aparecen las siluetas de les Guilleries y, omnipresente, el Montseny.

A pesar de que los cortados de Tavertet y Rupit se intuyen más que se ven, sí que podemos distinguir una de sus formaciones más espectaculares: l'Agullola. Al otro lado del Ter, destaca el puntiagudo techo de las Guilleries: <a href="https://triptomontes.com/sant-miquel-de-solterra-desde-can-calabres/">Sant Miquel de Solterra</a>.

A pesar de que los cortados de Tavertet y Rupit se intuyen más que se ven, sí que podemos distinguir una de sus formaciones más espectaculares: l'Agullola. Al otro lado del Ter, destaca el puntiagudo techo de las Guilleries: Sant Miquel de Solterra.

Ya de vuelta hacia el Coll del Bram, hay momentos en los que el sendero se acerca al abismo de los Cingles d'Aiats, tan espectaculares como los de Cabrera.

Ya de vuelta hacia el Coll del Bram, hay momentos en los que el sendero se acerca al abismo de los Cingles d'Aiats, tan espectaculares como los de Cabrera.

Cuando el sendero cambia de dirección, abandonamos las paredes y entramos en el altiplano somital, tan característico de este macizo.

Cuando el sendero cambia de dirección, abandonamos las paredes y entramos en el altiplano somital, tan característico de este macizo.

Tras un buen rato de llaneo, el descenso empieza a acentuarse cuando nos internamos en el bosque. En caso de bifurcación, siempre encontramos una marca pintada que nos aclarará cualquier duda.

Tras un buen rato de llaneo, el descenso empieza a acentuarse cuando nos internamos en el bosque. En caso de bifurcación, siempre encontramos una marca pintada que nos aclarará cualquier duda.

Después de llegar al Coll d'Aiats, empezamos el flanqueo del Puig dels Llops, mientras la silueta de Cabrera se va acercando.

Después de llegar al Coll d'Aiats, empezamos el flanqueo del Puig dels Llops, mientras la silueta de Cabrera se va acercando.

Sabemos que llegamos al Coll del Bram cuando el tremendo espolón de Cabrera aparece delante de nosotros. Pero, a diferencia de hace unas horas, ahora toca girar a la izquierda para completar el recorrido por los cuatro puntos cardinales.

Sabemos que llegamos al Coll del Bram cuando el tremendo espolón de Cabrera aparece delante de nosotros. Pero, a diferencia de hace unas horas, ahora toca girar a la izquierda para completar el recorrido por los cuatro puntos cardinales.

Este es el camino más utilizado para subir a Cabrera y se nota, pues es ancho y está bien trazado.

Este es el camino más utilizado para subir a Cabrera y se nota, pues es ancho y está bien trazado.

Por este motivo, el descenso es rápido y antes de lo que pensamos,estamos andando por los grandes prados a los pies del macizo.

Por este motivo, el descenso es rápido y antes de lo que pensamos,estamos andando por los grandes prados a los pies del macizo.

Una plácida andadura nos deja en el bucólico entorno de Sant Julià de Cabrera, con las vacas pastando tranquilamente alrededor de este santuario.

Una plácida andadura nos deja en el bucólico entorno de Sant Julià de Cabrera, con las vacas pastando tranquilamente alrededor de este santuario.

Una tranquilidad que impregna este paraje de Cabrera, que hemos podido conocer en profundidad y en el que hemos disfrutado de sus bellos contrastes.

Una tranquilidad que impregna este paraje de Cabrera, que hemos podido conocer en profundidad y en el que hemos disfrutado de sus bellos contrastes.